lunes, 1 de noviembre de 2010

¿Anestesiada?

A veces siento que ando así como anestesiada, que me atiborro de trabajo, digo sí, sí, sí, me empeño por estar ocupada, me zambullo en la rutina, me aíslo y me alieno. Me anestesio. No es otra la palabra. Me desconecto de mis sentimientos más profundos y funciono como un robotito. Feo. Esto de no escribir en el blog es un poco parte de ese proceso de anestesiamiento. Mecanismos de defensa, caparazón para sobrevivir a tanto destierro.
Ah no, no era que habías dejado todo eso muy atrás desde que llegaste a Sicilia.
Y parece que no tanto. El equilibrio sigue estando, pero bastante seguido me pregunto a qué costo.
El sábado pasado tuve una descompostura fea, de esas que te dejan tiritando, con fiebre y vómitos, de esas en las que te duele hasta el alma y que te deja apenas con ganas de gritar mamáaaaaaaaa! Lástima que era al revés. Era a mí a la que llamaban del otro lado de mi delirio, y los ojos celestes de mi crío los que miraban insistentes para que me levante de la cama, hasta que nada de eso funcionaba y me arrastraba directamente con el brazo para que lo lleve "a la plaza, a algún lado mamá". Esos son los días en los que te sentís tan sola. Claro que conozco gente, claro que tengo amigos, o conocidos. Pero en esas circunstancias límite se cuentan con los dedos de una mano los que pueden estar ahí, haciéndote el aguante, y haciéndote sentir cómoda y tranquila. Seré jodida yo, será resistencia a pedir ayuda, será más caparazón, será algo de omnipotencia.
Algo de eso hay también en mi insistencia en hacer malabares para tener la casa limpia, trabajar diez horas por día, cocinar, cuidar a mi nene y ser además la mujer más cariñosa del mundo con Pablo. Y no boluda, todo no se puede. Ya decidí, vendrá una señora una vez por semana a darme una mano y limpiar bien todo, como para que yo después mantenga y listo. Basta, se acabó. Prioridades son prioridades, y no puedo andar volviéndome loca todo el día atrás de las pelusas por quién sabe cuántos prejuicios tengo sobre el tener empleada en casa... es una mano y punto. Necesito ayuda. Sí. Necesito ayuda. Acá, en esto y ahora, y en tantos otros aspectos también. Vamos, ejercitate, decilo.
El otro día soñaba que era el cumple de Emilio (de hecho, fue) y que había hecho la fiestita (la hice, primer festejo italiano!) y que me había olvidado de invitar a los hijos de mis amigas, sí, de mis amigas del alma... ninguno de ellos había venido (y claro, están del otro lado del mundo). Ni de los amigos de Pablo. Qué desesperación. Qué impotencia. Y trataba de darles explicaciones de que no entendía por qué, pero me había olvidado. Y no había vueltas que darle.
Ojo, yo estoy agradecida a la vida por todas las oportunidades que me dio este yirar por aquí y por allá. Y si pienso en ocho años atrás cuánto añoraba este momento y me veo flaca escuálida corriendo los colectivos para ir a ver a mi amor cada vez que podía, haciendo 400, 700 o 1500 kilómetros, puedo decir que sí, que todo eso valió la pena.
Es sólo que a veces cansa esta lejanía, este no estar cuando viene tu amiga del sur, cuando operan a tu otra amiga, cuando la panza en la que está tu futuro ahijado crece, cuando tus dos hermanas van a ser orgullosas testigo de casamiento de sus amigas, cuando es el día de la madre y te das cuenta la mamá inmensa que tenés, que viaja a ver ella a sus tres hijos porque ellos no pueden ir a verla en "su" día, y no las ves, no les ves la cara radiante, no ves las lágrimas. Podés sólo intuirlo en las voces, en las palabras, en el chat.
Son elecciones, cada mañana cuando siento ese cosquilleo que empieza a crecer amenazador en la panza, me digo eso... son elecciones, Magui. Y todo tiene una razón de ser. Por ahora me la banco. Llegará un día en el que no me la bancaré más.
Uf, creo que estos eran varios posts que tenía atragantados.
Pero todo bien eh, linda la Sicilia todavía en noviembre. Sigo de mangas cortas. El tiempo, siempre el tiempo, como para alivianar.

8 comentarios:

Genín dijo...

Te me pusiste seria...
A veces, aun siendo feliz, sucede...
El sol de Sicilia disolverá la bruma...
Besos y salud

Alicia Seminara dijo...

Si lo sabré!

Lo que pasa es que "anestesiarse" no es bueno, por algún lado una somatiza... Pero una lleva adelante esta vida como puede! No es del todo agradable estar lejos de la familia, ni para el que se va ni para el que se queda. Pero son elecciones que una toma.

Besos!

Maguita dijo...

Genín, nada que el sol de Sicilia y unos buenos mates no me puedan quitar! hoy ya se ve todo más bonito.

Ali... y qué decís de Londres para navidad??? paliará las penas? me vengo haciendo ilusiones desde hace unas semanas, pero creo que las arcas no van a estar como para hacer la inversión, je.

Es así, no es fácil, pero sé que tampoco es definitivo. A apechugarla y a sacarle el jugo mientras dura. Besos!

Flor dijo...

Me hiciste un quilombo, pero te entendí perfectamente.
Yo elijo ésto hasta que no pueda más.
Cuando me pongo triste, cambio de registro e intento no pensar. Sé que está mal, sé que tiene un costo, pero de otra forma NO puedo.
Una psicóloga que intenta no pensar. ¿Dónde se ha visto? Aquí. Sólo intento sobrevivir.

Alicia Seminara dijo...

A Londres?!?!?


Con el hermoso de Emilio!?!?!

Siiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!

Es lo más lindo pasar las navidades acá!!!!

Betty dijo...

Faltaran muchas cosas... pero se compensarán con otras...

Andá a la playa, que ese hermoso mar azul te devolverá la calma!!

Besos

Florcita dijo...

creo que nos pasa a todos los que estamos asi lejos. No tenes que sentirte sola en eso. A mi el otro dia me contaban mis amigas que se estaban juntando en Viedma para una comilona (estan todas desparramadas por el pais) y a mi me daba unas ganas de salir corriendo! QUe sola me senti! Y si, son elecciones... nadie me obligo... pero esas elecciones han sido bastante tajantes, nos han arrancado (momentanea o eternamente) de tantas cosas que son parte nuestra. Asi que no es tampoco como que no nos podamos permitir querer alla y aca...

Por otro lado digole, que yo tambien quiero alguien que venga a ayudarme con la limpieza. No puedo todo. Y yo priorizo otras cosas pero claro, a mi no me gusta limpiar pero me gusta que este todo limpio! ajajajaja Yo estoy en esa tambien...

Paula Visne dijo...

Maguita, tu desicion es la mejor!
Cuando nacio Milo, en la obra social nos regalaron tipo 15 tickets (veces/dias) que podiamos usar en distintas cosas y una de esas era ayuda para que alguien limpie la casa ... yo 0 costumbre le dije a Jacko que no! pero despues de algunas semanas de agotamiento le dije que tal vez seria una buena idea y al final resulto muy buena! yo podia relajar con los chicos y la casa y ésta no se me venia abajo en el intento.
Lo de la distancia creo que ya no hay mucho mas que decir, que son elecciones son y que algunas (muchas) veces duelen y mucho eso tambien es asi, pero creo que son etapas, dias grises, estados de ànimos que se vienen abajo y una lluvia que no para, pero sin embargo unos dias despues sale el sol con fuerza, armamos juntada con los amigos, escribimos/recibimos buenos mails y la cosa mejora ... o esa es la peli que elegimos para que la cosa cambie!

Te dejo un abrazo fuerte y besote para Emi!