lunes, 29 de diciembre de 2008

Volviendo al yugo... (y crónica del tour)

Mónaco, desde la Explanada Princesa Grace.

Como le gusta decir a mi madre, para quienes sus hijas somos siempre unas sacrificadas trabajadoras explotadas por quién sabe qué maléficos jefes, aquí estamos, volviendo al yugo. Pero esta vez, volvemos al yugo de la maternidad full time, interrumpida por esas horitas de la mañana en la que vos hijo vas a la guarde, y yo mamá, intento poner orden a este quilombo que es mi vida laboral, hago grillas, organizo, escribo, mando notas, juego a ser periodista un rato. Nunca pensé que mi trabajo se iba a convertir en mi dispersión, contradicciones de la vida.
La cuestión es que volvimos el sábado al mediodía de nuestro súper magnífico tour ítalo-francés-monegasco. Qué aventura, señores. Partimos el martes, las dos familias: nosotros con el demonio rey sol de 14 meses y piquito; los compañeros de viaje con Juan, de ocho años, y Raniero, de dos meses y piquito también él. Y la pasamos sencillamente genial. Obviamente, imprevistos hubo y muchos. No estaba todo perfectamente organizado, pero era parte del juego, de la aventura, que haya sobresaltos, que haya emociones, ¿no? Así tiene más gracia. O por lo menos así lo pensaron los hombres, en quienes dejamos todo el asunto organizativo del itinerario, porque a ellos les gusta el tema de rutas, ruedas, combustible, etc, etc. Nosotras, nos hicimos cargo del menú, de las provisiones, de que a los niños no les falte nada, y ya. Es bastante. Como en una tribu nómade, valga la comparación. Por supuesto, el operativo carga y descarga fue casi una epopeya, considerando el tamaño del cargamento. Además, estaban los bolsos camuflados de Papá Noel que tenía que hacer su entrada triunfal la noche del 24. Pero todo salió redondito, ésa fue la conclusión final.
No la voy a hacer muy larga (je), porque esto tampoco es un blog de viajes, pero el tour fue más o menos así. Luego de manejar y manejar y manejar (los hombres), dormimos en un Autogrill antes de la frontera de Ventimiglia. Al día siguiente, retomamos el viaje. Primera parada: Mónaco, sol, sol, sol fulminante, yo casi que me pellizco por lo bello que estaba el tiempo, y me decía por dentro, dale, disfrutá, disfrutá, acordate lo que rompieron las bolas el frío y la lluvia en París! Y fue un placer. Tenía mis reservas con el principado, tan aristocrático, tan elitista, tan... irreal. Pero el poder de las cosas bellas no me deja de sorprender. La belleza te anestesia, no sé. No me imaginaba que ese contraste entre los Alpes que caen así, de lleno en el Mediterráneo, creando un escenario perfecto, me iba a dejar tan extasiada. Caminábamos, subíamos, trepábamos las escaleras interminables para llegar al palacio del príncipe y mi éxtasis crecía. Sencillamente maravilloso.
Ese mismo día nos fuimos para Niza y comenzó la odisea de encontrar lugar para dejar el camper, pasar la Nochebuena, las indecisiones, todos los campings cerrados (advertencia!!!)... la cuestión es que terminamos cocinando unas lentejas con cotechino, plato típico que se come en nuestra patria adoptiva para Navidad (entre una abundancia sobrenatural de otras delicias). A mí el cotechino no me gustó para nada, y las lentejas estaban un poquito duras, pero no importó. Abrimos un panettone y varios vinos, los niños se habían dormido temprano y nos divertimos muchísimo los cuatro adultos, la verdad que fue una decisión acertada, después de todo, quedarnos a pasar la Navidad en el camper.
Abrimos regalitos, recibí un bolso-cartera muy lindo, y un libro de parte de Pablo, La elegancia del erizo, de Muriel Barbery (gracias Mar, por la recomendación!) que ya me tiene atrapadísima!
Emilio recién al día siguiente abrió los suyos, y sus caras de alegría y sorpresa fueron el mejor regalo de Navidad.
El 25 paseamos por la zona, pasamos por Villelafranche (gracias Cori por la recomendación), pero vimos todo desde arriba del camper porque llovía mucho. Y nos volvimos para Italy. Llegamos a Génova como a las 16.30. Fuimos al Acuario, estuvo muy buena la visita (no sólo para los niños), nos sacamos las ganas de patinar sobre hielo, comimos unos kebabs y a ver de nuevo qué nos deparaba la ruta... Dormimos y al día siguiente, paseo por le Cinque Terre, un lugar hermoso entre mar y montaña en la Liguria (frustrado porque los campers no pueden entrar y los buses en Navidad no funcionaban, pero bueno, vimos alguito desde la entrada), vimos La Spezia (me pareció muy pintoresca esta ciudad!) y enfilamos para la Toscana.
Llegamos a Firenze como a las 16 también, con mucho, muchísimo frío y viento helado, que no nos amedrentó... vimos la ciudad de Michelangelo desde el piazzale que lleva su nombre, bajamos en un colectivo hasta Ponte Vecchio, llegamos hasta el Duomo, la Piazza della Signoria, y nos dimos cuenta que no éramos los únicos locos que nos animábamos a andar. Todo en medio de una atmósfera navideña impagable. Congeladísimos, nos refugiamos en un bar a tomar chocolate caliente con torta, mmmmhhhhhh! Hubiéramos dicho que sí a cualquier cosa que nos ofreciera el mozo, y así hicimos, sin mirar la carta, no importaba nadaaaa!!! Gastamos lo mismo casi que si hubiésemos hecho una gran cena, pero valió la pena!
Y ya nos volvimos, con la pancita llena, ganas de unos mates, una pasta tranquila en el camper, dormir lo más cerca posible de Roma, para después despertarnos el 27 y viajar sólo un par de horitas para volver a casa!!
Uf, que se hace difícil retomar la rutina, pero qué bien vinieron esos días de aventura.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Navidad (o cómo huir de la soledad)

Esta es la cuarta navidad que voy a pasar en Italia (no, perdón, la quinta!!! pero la cuarta consecutiva). Los preparativos, estando aquí, son un poco extraños. Un poco inquietantes. En cierto modo te revuelven, te meten el dedo en la llaga, te recuerdan y te refriegan en la cara que estás solo. Solo, quiero decir, sin esa familia para arriba, esa abuela todo terreno que dos semanas antes empieza con los preparativos de menú, esa mamá gallina que junta toda la familia aquí o allá, donde sea, tu hermana que decora como nadie, tu otra hermana que te acompaña a comprar los regalos (aunque haya crisis, no importa anita, le regalamos a todos algo, hay que reactivar la economía! fue mi inocente sentencia en diciembre de 2001), tu hermano que seguramente el algún momento de la noche desenfundará la guitarra y tu abuelo que inmortalizará todo con fotos.
Aquí estamos solos. Y hay que empezar a pensar con tiempo cómo no estar tan solos. Cómo esquivar la incómoda sensación de soledad que sólo las fiestas te pueden hacer sentir.
Huir.
Invitar a casa.
Aceptar invitaciones.
Las opciones no son más que esas tres. Y en estos años las hemos experimentado todas. Hemos huido, hemos aceptado invitaciones, en Italia y afuera, cómo no, y también hemos invitado a casa (el año pasado con bebé de dos meses, mejor momento imposible no?).
Este año contamos con la inmensa fortuna de tener un argentino y su familia, amiguísimos nuestros, en el equipo. Y está casi descontado que no la vamos a pasar solos. Pero nunca se sabe. Las personas somos imprevisibles. Mejor organizar con tiempo, no vaya a ser que un llamado de su hermano en Valencia, o un amigo de Pablo en Madrid nos tire por la borda todo, y también la confianza en el otro.
Pero no, ya está. Creo que ya no corremos riesgos. Ayer los hombres fueron y concretaron el alquiler de un camper (casa rodante/motorhome) del 23 al 28... qué emoción!!! Nos iremos a recorrer Italia hacia el norte... tal vez lleguemos a Niza, Mónaco, aun no sabemos.
Mi amiga ya está preparando el matambre arrollado, ja.
Espero que el tiempo acompañe!!!!

domingo, 14 de diciembre de 2008

Típico fin de semana tipo A

Como expliqué antes, los fines de semana de la mujer de un deportista profesional (como es el caso de moi) se pueden catalogar en dos tipos: A (se juega de visitante) y B (se juega de local). Este está siendo otro de esos fines de semana estrictamente de tipo A. Mi amado partió ayer rumbo a la epopeya de conquistar tierras sicilianas, y yo quedé aquí cual penélope, sólo que sin tejido (no estaría mal), y con el pequeño demonio.
Mis humildes planes se fueron frustrando uno a uno... en un principio, ir a Roma, porque se va María, mi compañerita de viaje e íbamos a repetir la odisea del viaje con niños, en tren, y sumándole otra mamá (su hija), un bebé de dos meses y un niño de 8 años. Hubiera sido toda una aventura, y finalmente me hubiera encontrado con Marce... pero no. Sigue lloviendo, Roma está bajo agua, y tampoco da para hacer tantas locuras.
Ayer nos íbamos a ir a pasear, a algún shopping, algún lugar donde se pueda caminar decentemente sin quedar hechos sopa. Y no. El niño levantó fiebre, y aunque no pasó los 37,5, durmió muchísimo. Desde la una hasta las cuatro y media de la tarde, luego se despertó para tomar dos gotas de leche y siguió durmiendo hasta que a las siete y después de consultar cuanto sitio en internet para bebés hay, llamar al padre y a mi madre (no puedo ser más paranoica, no aprendo más), decidimos que había que llevarlo al hospital. Me ligué una buena cagada a pedos del doctor que me despachó diciendo que el nene no tenía más que un resfrío y que si quiere dormir, que lo deje dormir carajo!
Hoy me levanté decididísima a hacer la torta caprese (a no confundir con la ensalada), de chocolate y almendras, una delicia, una especialidad de esta zona (por el nombre intuyo que es originaria de la isla de Capri), que ya pasaré receta y fotos cuando se concrete el evento. Mi vecina quedó en darme la receta, fui, no la anoté, nos fuimos de compras, encontré la mitad de los ingredientes, me invitaron a almorzar, y nada. La caprese quedó en la nada. Supongo que mañana la haré... porque quién me saca el antojo que tengo ahora!
Mientras tanto, estoy en la extraña tarea de adelantar trabajo para las vacaciones de enero de mis compañeros de laburo argentinos. Tendré un enero libre... totalmente inútil dadas las condiciones meteorológicas y compromisos laborales de mi marido, pero debo hacerlo porque ellos siempre lo hacen por mí, cada vez que quiero tomarme unos días, en pleno junio, en diciembre, en pascua... son unos genios. Esto es lo lindo de trabajar free lance. Acomodamos, adelantamos, nos tomamos vacaciones casi cuando queremos. Eso sí, no nos vemos las caras nunca. Pero los siento cerca igual.
Extraño, cada vez más extraño e incatalogable esto de la virtualidad. Miren si no, lo que me mandaron ayer, de Casciari. Genial... pero, comparten??
Ah, y para los que no las vieron, y así lo desean, pueden pasar a pispear las fotitos de París en Flickr.
Au revoir!

sábado, 6 de diciembre de 2008

Agotamiento feliz

No, no y no, no es un mito eso de que viajar con un niño chiquito es complicado. La señorita, o señora, que escribe este blog, con su habitual autosuficiencia, creyó que iba a poder, sí, sí, cómo no, claro que se puede, yo me arreglo, nos vamos a parís, y después a pisa, y a florencia, claro, en qué se puede complicar, vos no entendés nada, el nene está mejor que nadie conmigo, es re piola él, miralo, es un santo. Y sí, se puede, es cierto. Lo hice (a medias, pero bué), con el nene chiquito y una compañera de viaje espléndida, pero con cincuenta y pico largos, y un dedo averiado. Y aquí estoy, agotada, pero feliz, muy feliz. Y tengo que admitir que hubo momentos en que tenía ganas de llamarlo y decirle tenías razón mi vida, venite ya a darme una mano, gracias, no tengo problema en admitirlo.
París me enamoró, me fascinó, me dejó con gusto a poco, también, como dice Malen, fueron dos días a las corridas, frenéticos, bajando y subiendo de metros, bus, luchando contra la lluvia y el frío, pero que casi no se sentían, tanto era el entusiasmo que nos corría por dentro, y la emoción de vivir en carne propia esa atmósfera indescriptible de las calles parisinas, de cada uno de sus hitos, de su historia, de las películas, de las novelas, de las historias que la tuvieron como escenario. Qué ciudad maravillosa. Qué ciudad inabarcable. Qué ganas de volver.
Y allí, en medio de tanta emoción, de tantas corridas, tener así, de pronto, mi primer encuentro blogger. Con Malen, tan dulce, tan frágil, tan hermosa y cálida como su blog, como uno puede imaginarla a través de sus palabras. Con su predisposición total, con su generosidad, con su infinita sabiduría, y su humildad, y su francés perfecto, y su chocolate caliente en Montmartre, que se apuró a pagar sonriendo contra todas nuestras negativas, "así pueden comprarse algunos recuerditos de París". Y las almendras con chocolate que me metió en la mochila y que me fui comiendo de a poquito, y aquí en casa, me encontré con una, y me la quedaré de recuerdo.
Ryanair una vez más se ensañó conmigo, y a las horas nomás de darme cuenta que había perdido el celular en el bus, haber corrido como carl lewis tras el vehículo en cuestión, que el chofer se haga el tremendo boludo, y me quiera bajar rápido, volver sobre mis pasos, volver a los buses, recorrerlos todos, y darme cuenta que sí, que estaba mi bufanda pero no mi celu y que evidentemente me lo había robado el chofer (amén de mi descuido), me vengo a enterar que cancelan el vuelo a Pisa. Luchar en mi francés rudimentario (gracias, gracias, cinco años en el anexo me sirvieron de algo) para que me dieran enseguida una solución, "pour l'enfant", y rogar que me metieran en el primer vuelo a Italia del día siguiente, si era a Roma mejor. Porque ese último vuelo a Pisa de las 22 hacía tres días que se venía cancelando... algo huele mal en Ryanair, me dijeron los viajeros frecuentes, no sé, habrá que tomar sus precauciones. O algo huele mal en mi suerte, je, porque sólo dos veces viajé con la "mejor línea aérea low cost de Europa", y las dos veces me cancelaron el vuelo, contra las estadísticas de todos los que viajan habitualmente con RA y "jamás un retraso, jamás un problema".
El viaje tomó otro rumbo, nos quedamos en Beauvais en un hotelucho maloliente y al día siguiente a Roma Ciampino, bus a Termini, y llegar al infierno total de la estación de tren romana un viernes previo a fin de semana largo... qué idea la míaaa!!! Frenesí total, colas interminables en la boletería, trenes apiñados, sacar el primer boleto, tener que tirarlo porque era imposible entrar en los vagones atestados, y luego volar sobre las maquinitas expendedoras, hacer volar los dedos sobre el monitor y "lugares agotados", otra combinación, "lugares agotados", hasta finalmente dar con la combinación justa: 18.30, intercity a Aversa, cambio de tren con los minutos contados, y llegar finalmente a Caserta.
Aaaaaaaaahhhhhhhhhhhhh!!!
Qué lindo es viajar, pero cuánto más lindo es volver a casa, y que te reciban no sólo con unos capelletis de gorgonzola y noci (roquefort y nueces), sino también, la casa ordenada y las compras hechas, y en cinco minutos el bolso desarmado, y ya te estoy averiguando para un teléfono nuevo. Mi vidaaaaaaaaa... no me lo merezco!
(pronto fotos en Flickr)

sábado, 29 de noviembre de 2008

viernes, 28 de noviembre de 2008

Basta ya!

Que la gente ésa llena de neuronas que son los informáticos se dejen de inventar programas como blogger, facebook, flickr, etc, etc. Caso contrario voy derechito al divorcio. Y al desempleo total también.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

los últimos veintipico!

Hoy vendría a ser esa fecha en la que conmemoro el día que vine al mundo.
No sé por qué (o sí, será que la maternidad cambió mucho mi visión de las cosas), siento que la verdadera homenajeada en este día, debería ser mi mamá, que tuvo la paciencia de esperarme, de ir al sanatorio... ¿cuántas veces, vieja? al menos tres. Y esperar. Esperar. Porque me hice esperar tres semanas desde la fecha estimativa. Y ella súper paciente, súper buena madre, ya desde la panza. Y llegar allí, al Italiano de Rosario cuando ya no daba más, después de esperar -también- a mi papá que "quería terminar de comerse el durazno" porque parecía un amague más. Los imagino luego, acelerando el fitito a toda velocidad, bancándose los adoquines de bulevar oroño, mi papá equivocando alguna marcha, seguro. Y luego llegar, no entender a las que gritaban agarrándose de las paredes. Ella así, tranquila, estoica, con esos relatos de sus cuatro partos que me hicieron creer que yo también traería los niños al mundo así, con esa facilidad.
Así que... gracias a ella, mi mamá y gracias a todos por los saluditos!
Anoche el festejo comenzó bárbaro y hoy espero que siga así. La cena les encantó, y comimos torta, Pablo me dio el regalo a medianoche y nos dormimos todos incluido Emilio, a la una y media. Hoy los festejos siguen!
Y hay que despedir bien esta etapa... estas serán las última velitas con un 2 adelante que apague!

martes, 25 de noviembre de 2008

Misión imposible

- Tengo unas vecinas muy piolas. Son dos señoras, una es mi vecina de enfrente, la otra vive dos pisos más arriba, pero hace una vida que viven en el mismo edificio, comparten el cafecito de después de almorzar, paseos de sábado a la tarde, puchos en el balcón a cualquier hora, y criaron a sus hijas juntas. Una amistad hermosa, algo que -y a veces mirándolas me angustio- extraño, y a veces temo perder en este vaivén.
- Sus hijas tienen mi edad.
- Por eso mismo, ambas prácticamente "me adoptaron", cuando me vieron "tan chiquita" y con un bebé, y sin madre, desamparada en una ciudad nueva, je.
- Emilio se enloquece con ellas. Con las señoras y con las hijas.
- Me han invitado a almorzar, me ayudan con Emilio, me invitan café.
- Y esta noche (vísperas de mi cumple!) las invito yo. A casa. A las cuatro. (Pablo hará de mozo, no sé, ja).
- Como siempre, el gran dilema de qué cocinar. Cuando habíamos ya decidido, unas tartas de entrada y después carne argentina, una de las señoras me toca la puerta diciendo que una trae los antipastos, la otra una torta de postre y que carne ni se me ocurra, que tienen problemas en los dientes y una de las hijas odia la carne. Pero que haga "algo típico argentino".
Y hete aquí, luego de toda esta enumeración, el grave problema: ¿algo típico argentino sin carne? ¿cómo? ¿qué? Estoy devanándome los sesos y realmente, no se me ocurre ningún plato sustancioso y rico sin carne, que sea típicamente argentino!!! (un locro vegetariano??). Por el momento, haré tarta de choclo y un pionono. Eso, siempre que lo he hecho, me han dicho que es algo nuevo para los italianos.
Maldita cocina "fusión" que tenemos en el país que me parió!

viernes, 21 de noviembre de 2008

Olor a invierno

Frío, húmedo, que te cala los huesos, que impregna cada cosa con su frescura gris, pero hermoso al fin. Me gusta sentirte, cuando llegás así, definido. Me traés recuerdos de otros tiempos, en que con la bici desafiábamos el viento en contra para llegar al club. O cuando corría los metros que me separaban del cole, para llegar temprano, y a veces volvía sobre mis pasos. Porque me olvidaba un cuaderno, un libro, los papeles glacé. Y al final de nuevo llegando casi tarde, maguita, otra vez. Frío, frío, un frío gentil pero marcado, como el de los desfiles de 25 de mayo, en el que las eternas medias tres cuartos fallaban en su intento de apaciguar el temblor de esas piernas cada vez más largas, cada vez más flacas. Pero sobre todo frío de smog, frío de humo, frío de las siete y media cuando la noche recién se despedía. Cuando clary me esperaba abajo, y cómo hacés para fumar a esta hora, caminar casi correr quince, veinte cuadras, cuántas eran, atravesar ciudad universitaria creyendo haber dejado la fiaca por el camino. Y a veces no, la cabeza igual se nos caía de sueño. La nariz congelada, camperitas de jean, siempre esquivas a los abrigos gordos, mi mamá me ofreció el gamulán, a lo mejor lo reformo y lo uso. Frío de nuevo, frío húmedo, frío que se huele y se entremezcla en los recuerdos con aquel penetrante aroma del querosén, con las estufas repartidas por toda la casa, con esas bolsitas chorizo de arena abajo de la puerta para evitar que se cuele el vientito sur. Cuántas sensaciones te puede traer abrir la ventana un día gris, a las siete de la mañana. Un despertar de los sentidos, un despertar de la nostalgia.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Letras sobre papel


El fin de semana tuve una de esas sorpresas lindas y extrañas en el mundo hiper digitalizado, super acelerado, ultra racionalizado en el que vivimos. Fue media sorpresa, en realidad, porque de algún modo esperaba este momento, como parte del proyecto que ya les conté: ¡llegó la postal de Flor, de Menorca! Es de un pueblito llamado Fornells, en esta bella isla del Mediterráneo. ¡Gracias, pionera! Y gracias al correo de Menorca, que parece que es uno de los mejores del mundo, tal como sentenció Marce.


Por mi lado, después de una intensa búsqueda de postales más o menos decentes (dije más o menos, eh? definitivamente, o era muy viejas, o el buen gusto no caracteriza a los tanos del sur) para enviarles al resto de las locas nostálgicas que participan de este intercambio, llegué a juntar doce. Traté de que fueran todas de Caserta, la ciudad en la que vivo, que no tiene muchísimos atractivos, pero sí un par bien definidos: la Reggia (uno de los palacios reales más grandes de Europa, que rivaliza incluso con Versailles) y Casertavecchia, la ciudad antigua. Bueno, no digo más nada así no arruino la sorpresa.

Anoche me quedé escribiéndoles hasta las dos de la mañana. Me sentía como una vieja bruja participando de un antiguo y encantador ritual; una anciana hechicera resguardando un secreto elixir, queriendo perpetuar un milagro, el milagro de la palabra escrita. Escrita sobre papel.

¡Hoy mismo parten!

sábado, 15 de noviembre de 2008

Súper enchufada

(cuando me dejan)
sí, gracias, gracias a todas por entusiasmarse conmigo y aconsejarme y acompañarme en el sentimiento! estoy enchufadísima con el viaje, cada vez que puedo pongo TV5 aunque más no sea para que se me acostumbre el oído, y vengo, y trato de que ryanair esta vez no me cague, y me leo bien las distancias entre beauvais y parís, pisa y firenze, y mientras tanto trato de disimular el inevitable terror de viajar con el bebito sin el papá, aunque ahora ya es más grande, pero no sé, una se pone boluda, y también lidio con mis cuestionamientos internos de por qué no viajé más antes, cuatro años en italia y lo más lejos que llegaste fue roma... y bueno, sí, gracias a la buena voluntad de pablo y nuestros amigos casi hermanos, madrid, y gracias a la mala política empresarial de ryanair y al mal tiempo en girona, también barcelona. Y basta.
Ahora ando tentadísima con scones, hace ya más de una semana, pero no encuentro "la" receta, ésa del recetario royal bendito de mi vieja, ése que se hacía pedacitos, de lo gastado que estaba el papel, pero qué buenas recetas tenía. Encontré una similar en internet, voy a ver qué tal sale porque es sábado a la tarde, llueve, emilio está medio pachucho y con noches de fiebre, así que... (seguro que alguna de ustedes brujas me va a pasar la buena, lo séeeee, también vos mami, si me leés, pero no puedo esperar!). Ya marchan los scones, calentitos, con manteca, mermelada, miel! y sí, esta vez el té negro solo para acompañar queda más que bien!

jueves, 13 de noviembre de 2008

¿lo digo o no lo digo?

(parafraseando a la mítica Chiqui...)

Viste cuando algo es tan lindo y tan soñado y esperado, y siempre parece imposible, que por las dudas no lo decís. Es tan frágil que con sólo materializarlo parece que se rompiera. Pero bueno, ya está. Ryanair me puede cagar, imprevistos puede haber, pero el pasaje está comprado.

Estoy planeando un mini viaje a París, pasando por Pisa y Florencia, con la mamá de una amiga argentina... no se podía volver a Argentina sin pasear un poco, no? Y si no se anima a ir sola, aquí estamos para acompañarte!!!! Aparte, pequeño detalle, no conozco ninguno de esos lugares.

Ufff... lo dije!

lunes, 10 de noviembre de 2008

Weekend de eventos insólitos

Los fines de semana suelen ser bastante rutinarios en nuestra vida. Y podrían clasificarse en tipo A: Pablo juega de visitante; y tipo B: Pablo juega de local. Los domingos tipo A me la paso sola, él parte temprano, a veces tengo alguna que otra invitación a comer, o a la tarde me doy una vuelta por la casa de mi amiga, también ella mujer de estos maridos de domingos ocupados. Los tipo B suelen ser un poco más estresantes, hay que levantarse relativamente temprano, para desayunar bien, dar una vuelta si está lindo el día, almorzar temprano alguna delicia tipo pasta en blanco, arroz en blanco, algo de ensalada, luego el hombre se reposa, a veces me acepta alguna torta de manzanas casera y a las cuatro ya se va a la cancha. Yo voy más tarde para evitar peleas, apurones, y aparte, para no comerme allá dos horas antes de que empiece el partido.
Este fin de semana era de tipo A. Y así, como para sacudirnos la rutina, sucedieron dos eventos insólitos, dos hechos completamente inesperados.
El sábado, el señorito Little Walker dio cuatro o cinco pasitos solo, y no lo hizo una vez, sino tres!!! La primera, obviamente, como no había testigos, "no cuenta", me dijo el padre (mentira, de pura envidia que no lo vio él). Estábamos en el pasillo de casa, Pablo en la piecita de la computadora con la puerta cerrada -porque si no se vuelve loco el susodicho con el coso éste, el verdadero amor de su vida- y lo alcé del piso por enésima vez, pero en lugar de tomarlo de las manos, lo apoyé en mis rodillas, también porque venía cargando el fuentón con la ropa para colgar, cierto, qué mujer abnegada que soy! Cuando se vio así, libre, el mocito enfiló hacia la puerta corrediza de la habitación de su amada, donde vio la luz prendida, y arrancó!! Cuatro pasitos solo, yo gritando, "Pablo, Pablo, camina, abrí la puerta!". Y no, no llegó a tiempo para verlo. Sorry, si estás lento de reflejos no es culpa mía, ni suya, pobre ángel. Yo vi su primera vez! y vos noooo!!! ;)
El segundo evento insólito, quizá más que el primero, fue que ayer tuve mi primera fiaca dominguera desde que soy madre. Saben qué? Dormimos hasta las 12!!!!!! Obviamente, porque era domingo tipo A, porque si no, hubiera sido imposible. Como siempre, mi hijito tomó mamadera a las ocho y media (también a las cuatro y media, como casi siempre), pero, como su madre tenía mucho sueño, muuucho sueño acumulado, se lo llevó a la cama, a ver si prolongaba un poco la fiaca... y sí... se produjo el milagro, no sé cómo, me encontré a las 11.30 con él a mi lado durmiendo como un angelito. Y ahí me quedé, otra media hora, gozando esa merecida, aunque ficticia y efímera, sensación de "ah, qué libre soy".

jueves, 6 de noviembre de 2008

Little walker

No se larga, no se larga. Pero entrena!!
Persevera y triunfarás! (como para seguir en tema, je).


martes, 4 de noviembre de 2008

Los dichos de mi madre

Cuando estaba en la facultad, mi amiga Clarita se me cagaba de risa cuando le despachaba, luego de una larga enumeración: "y la mar en coche"... o como recién me venía en mente cuando me encuentro al pedo metida en un montón de laburo (se ve que mi subconsciente funciona así, nomás, no hay nada que hacerle): "me metí en camisa de once varas". Una antigüedad total!!!! Ella hablaba de que había flasheado, que se había colgado, que éste era un copado, éste otro un grosso... y yo, nenita del campo, nenita de mamá, hablaba así, como mi madre!
Mi mamá evidentemente es una de esas mujeres que no pasa desapercibida en la vida de sus hijos. No es de esas madres ausentes, todo lo contrario. Cada uno de sus cuatro hijos lleva indelebles las marcas de su crianza. Y la amamos, la necesitamos, le giramos alrededor como la verdadera Reina Madre que es. Nos aglutina, nos acapara, nos llena de amor siempre, real y virtualmente, pero también supo, no sé cómo, cortar el ombligo a tiempo y ayudarnos a volar.
Si me pongo a hablar de ella no termino más, pero es así, mi mamá me marcó a fuego, y eso se nota hasta en el lenguaje y en la forma de pensar. Si no me equivoco, una vez Wishi había hecho un post parecido a éste y en su momento me dieron ganas de copiarle la inspiración "memeándola". Ahora, si alguien quiere memearse, están invitados.
(y si mis hermanos más memoriosos me ayudan con la lista, mejor aun).

A caballo regalado no se le miran los dientes.

Si de noche lloras por el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas.

Esto está pasando a castaño oscuro.

Lo poco agrada, lo mucho enfada.

El trabajo del haragán se hace dos veces.

Si está/s enojado/a, tenés doble trabajo.

No se puede ser monedita de oro que a todos les gusta.

¿Sabés la historia del pastorcito mentiroso?

El chiste y su relación con el inconsciente...

Lo que se come con gusto no hace mal!!

El tango me deprime.

Tinelli es de última.

Xuxa es diabólica.

Limpiar te seca el espíritu (te juro mami que me lo dijiste).

Juego de manos, juego de villanos.


UPDATE!

Aporte de Angie:

La vergüenza es para pecar.

Como mierda al pozo.

No se siente, se piensa (en relación a las relaciones de pareja "estables").


Aporte de Anitaclara:

Sarna con gusto no pica.

Calavera no chilla.

El que con vino se acuesta, con agua se desayuna!!!!

lunes, 3 de noviembre de 2008

viernes, 31 de octubre de 2008

Todos a ella...

Para no armar lío con las direcciones del Proyecto Postal II, Anita me dice que le manden a ella mail, todos los que quieran participar, después ella se encarga de armar la lista y hacerla circular entre los mails. Va para Alicia, que estaba confundida, Marian, y todo el resto!!

jueves, 30 de octubre de 2008

¡¿Buzón lleno?!

Volviendo a los viejos tiempos, y por iniciativa de Flor de Menorca, según me aclara Anita (sí, yo lo había leído también, pero bueno, me copié de ti, amiga!), estaré esperando ansiosa las direcciones de carne y hueso, de cal y ladrillo, de quienes quieran sumarse al intercambio de postales de los lugares donde vivimos (con un par de líneas, eh, no me van a mandar las postales peladas porque os matoooo).
Ya Karla (desde Chicago), Marcelo (desde algún lugar de Galicia, España), Caro (desde Buenos Aires), María (desde Córdoba), Marce (desde Roma) y obviamente Ana, también desde alguna parte de Buenos Aires... y no sé si alguien más, dijeron que sí en los comentarios, así que, no se me echen atrás! Mi mail aparece en el perfil blogger, así que... allí los espero! A la vuelta de correo les mando mi dire.
Ah, Marce se pregunta si alguien sabe cómo es la técnica correcta para hacer estas "pirámides postales". Yo, la verdad que no.
Bueno, laaaaaargamos!!!

miércoles, 29 de octubre de 2008

ah, y cuando digo gracias...

digo gracias por estar, por estar con los comentarios, con sus blogs, siempre divirtiéndome, siempre acompañando, siempre, siempre haciendo la vida más linda...

así que hoy quiero linkearlas (siempre me da fiaca hacer la lista porque es larga!), a algunas, al menos...

a MG, por su cumple!!!

a las locas sheguas por su nuevo blog!!! (ojo que están generando MUUUUCHA expectativa!)

a Marian, por su aniversario y su súper historia de amor!

a Ana, por su iniciativa de las postales, que me encantó... nos copiamos??? quién se prende???

life goes on...

no pude con mi genio, y seguí aceptando trabajo... y sigo inventándome cosas para hacer... no sé qué tengo en la cabeza, pero no puedo quedarme quieta, no puedo aceptar ser dulce mamá, y dedicada ama de casa...
ahora estoy súper hasta las manos, nerviosa, anoche cuando Emilio se despertó a las dos y media, después de que yo me había acostado pasadas las dos, admito que le grité, me partió el alma, pero me saca, el sueño me saca, no entiendo por qué se despierta y no se vuelve a dormir hasta que no le doy mamadera... (todo, todo un presupuesto en leche).
Tengo ahí un par de posts archivados, pero empiezo a escribir y darle forma y la inspiración se me corta por los reclamos de la vida real.
Así que actualizo así, a los ponchazos, contándoles un poco esta vida de testaruda y obcecada que no aprende más. Algún día creo que sí, que valdrá la pena, que los esfuerzos valen la pena.
Las tardes se hacen largas en casa, con Emilito, a veces no sé qué hacer (porque en la compu no puedo estar, más que hablando por skype), porque se desespera y grita y quiere arrancar teclas, besar el monitor, etc.)... y me pongo a planchar. Y hasta me gusta. Realmente me debo estar volviendo loca.
Y encima, la semana pasada me re asusté porque el pequeñín tuvo una micosis, en la boca y en la cola, y ahí me empezó a trabajar la culpa, mal... si estoy limpiando desde que llegué a esta casa! por quéeee... HONGOSSSS!!! agarré lavandina y le empecé a dar a todo lo que pude... o será la guardería??? ah, no, ahí de nuevo la culpa...
life goes on! pese a todo, gracias por estar ahí!

martes, 21 de octubre de 2008

Estamos invitaaaados a tomar el té!

Acabo de desayunar té con tostadas con mi marido. Té negro solo, con tostadas secas, esas industriales que parecen de cartón, pero las compro igual porque con queso blanco y mermelada, por esos milagros de las combinaciones de texturas, me gustan. Y a él con miel. Pero qué tristeza. Qué tristeza desayunar té solo con esas tostadas que parecen de cartón. Me hace acordar a cuando estaba embarazada. Único período de mi vida en el que por tres meses desayuné frugalmente té negro con fette biscottate (así le dicen a esas pseudo tostadas en Italia, y parecieran encantarles... al lado de éstas, las tostaditas sin gluten de Argentina son un manjar, les aseguro).
Y sí, hoy elegí ese menú matinal porque me sentía así, asqueada. Pero no, no os preocupéis que no hay otro bambino en camino. Simplemente ayer comí mucha torta de cumpleaños, a la noche Pablo se inspiró e hizo un arroz con pollo que era una bomba, y yo como siempre me tiento con las malditas publicidades de Nero Perugina me clavé medio Milka aireado (nada que ver uno con otro, pero a falta de pan...) y así me fui a dormir!
Pero qué tristeza, disculpen que sea reiterativa, pero me molesta bastante que hace un tiempo ya que mi señor marido toma té, té, té, té, qué querés como desayuno, té, me preparás un té y me voy, té, té, téeeeeeeeeee! Juro que lo siento como una ofensa a mí, que del café con leche a la mañana hago un culto! Si le pusiera un cachito de leche, te juro que no me molestaría. Té con leche es una cosa más suculenta ya. Es más, a mi hermanita Angie casi toda nuestra vida juntas sin madre (vida de estudiantes, entiéndase) le preparé té con leche con todo el amor del mundo. Y ella siempre decía que estaba exquisito. ¿Pero qué ciencia puede haber en preparar un té negro? ¿Eh? Para colmo de males, para hacer rápido, me pide que se lo haga en el microondas. Ay, si me escuchan los británicos. Ay si me lee Cieguilla. Es lo más desabrido que hay ese té negro en el microondas. Y para colmo le sale una espumilla dudosa, no sé, yo nunca vi que al té hecho tradicionalmente le subiera espumita cual capuccino.
Querido mío, amado mío, compré una moka, el café Lavazza, te juro que me sale riquísimo. Con quién carajo comparto la alegría de este café de cada mañana. No saben cómo añoro que esté mi madre, maldita inculcadora de la costumbre cafetera de la mañana, o mi hermana, mi secuaz y cómplice en esta adicción. Ellas sí sabrían apreciar mi cafecito matinal. Todavía me pregunto a qué tierna edad mi madre habrá considerado que éramos lo suficientemente grandecitas como para empezar a incluir cafeína en nuestra dieta, porque yo recuerdo tener cinco, seis años y Anita tres o cuatro, en consecuencia, y haber escuchado uno de los veredictos más tristes de mi vida: "Hay que hacer economía, no tomamos más café".
Ya sé, vos me acompañás a veces con el cafecito después de comer, pero no es lo mismo. A mí me gusta la tradición esa de saltar de la cama temprano pensando en el olorcito del café. Despabilarme bien despabilada con ese maldito elixir que en Italia es más rico que en cualquier lado del mundo. Y con leche, obviamente. Y mojando galletitas dulces adentro, mejor. Y si se puede prolongar por lo menos quince minutos, también, mejor aun.
Pero no, no hay caso. Con el mate amargo lo logré, lo pasé a mis filas. La lucha del café con leche me parece que necesitará de la maguita más insistente que haya jamás conocido.

domingo, 19 de octubre de 2008

feliz día!!

sigue sorprendiéndome este camino, sigue maravillándome, sigue combatiendo mi incredulidad y mis prejuicios, sigue conectándome a la vida, a mi propia mamá que cada día admiro más, a todas y cada una de las madres del mundo...

feliz día a todas!

(las que son, las que lo serán, las que lo desean, las que lo sienten... porque la maternidad es mucho, mucho más que parir)

jueves, 16 de octubre de 2008

Terra di lavoro, terra di "monnezza"

Caserta se vende al mundo y a Italia misma como "terra di lavoro". Estoy tratando de entender todavía bien la definición porque digamos que la dedicación al trabajo que se ve por estas calles es la misma que podríamos observar en otras ciudades del sur italiano. Poquita. La indispensable. "Si campa". Se sobrevive. Se pasa la vida. Hay sol, el sol brilla fuerte por estas partes y hay que aprovecharlo. El otoño se resiste a partir. Pero a veces una especie de niebla empaña el horizonte y el Vesubio aparece más lejano de lo que en verdad está. Y ahí empieza uno a atar cabos. ¿Desde cuándo "nebbia" en la Campania? ¿Desde cuándo ese maldito fenómeno meteorológico que los orgullosos habitantes del sur defenestran sin piedad en las pujantes ciudades del norte? (algo hay que criticar). "Es el humo de la basura", susurramos descreídos. No quiero creerlo. Me resisto a aceptar que voy a tener que vivir con miles de partículas de sustancias hiper tóxicas el resto de estos nueve meses. Pero creo que sí. Que voy a tener que empezar a aceptarlo. A veces más, a veces menos, parece que la niebla de la basura llegó para quedarse. La Terra di lavoro, desde hace un tiempo, pasó a ser terra di "monnezza". Y las razones, los que saben, dicen que hay que buscarlas en lo más profundo de las rencillas camorristas (la mafia de por aquí). A pesar de todos los pesares, y de que Berlusconi insista en que el problema esté solucionado.
Yo, por mi parte, ahora que estoy instalada, ya mismo me pongo a hacer la diferenciada. ¿Ingenua, yo? Por algo se empieza.

jueves, 2 de octubre de 2008

Feliz, feliz en su día!!

Cómo no voy a estar feliz, cómo no vamos a estar felices!!!!!!!!!!!

Hace de esta mañana que estoy renegando para hacer un slide con fotitos suyas, pero internet se me niega, y bueno, no podía dejar de recordar al personaje más importante de mi blog (y de mi vida).

Así te vi, te sentí, te escuché... ese primer llanto que fue una bendición... así me enamoré de vos, así cambiaste mi vida para siempre, así te voy a recordar todos los días... te amamos, Emilio, Miño, Rey Sol, tortuguita hermosa!!




miércoles, 1 de octubre de 2008

Aviso a la comunidad

Mañana es "el" día. Ya estamos saliendo a comprar el regalo del Rey y una cámara decente, porque no soporto más no poder sacar las fotos que quiero! El celular me hace zafar, pero la calidad... deja mucho que desear. Es increíble cómo una se hace adicta a ciertas cosas!

martes, 30 de septiembre de 2008

La semana del Rey Sol


Siempre lo es. Es el Sol. Todo gira en torno a él, nuestra vida, mi vida. Su fuerza y su luz no dejan de sorprenderme, de enceguecerme a veces, de iluminarme tantas.

Pero esta semana es suya particularmente. Es la semana de su cumple. Es la semana en que los recuerdos de aquellos días me persiguen dulcemente, sin tregua. Me dan felicidad en dosis pequeñas, grandes, sin medida; en avalanchas que vienen de a poquito, y luego me sobrepasan. Su dulzura me puede, me desarma. Me encuentro a veces mirándolo embobada, por las caritas que hace, por verlo tan parecido al hombre del que me enamoré cuando era casi un niño (a pesar de lo que se empeñen en hacerme creer que no tiene nada del padre!). Me quedo extasiada cuando lo veo tan crecido, entretenido queriendo hacer encastrar dos piezas, revisando alguna revista, pasando las hojas como si fuera un grande, cuando ríe a carcajadas cuando algo lo sorprende, cuando la pelota se le escapa, cuando lo asustamos, cuando me escondo y aparezco de nuevo. Y sobre todo, la paz infinita, la sensación de felicidad completa, cuando se duerme a mi lado, y lo veo en la calma absoluta, la fragilidad total, su respiración acompasada con la mía... y me sorprendo una vez más: es la misma sensación de paz completa de aquellas primeras veces que dormí junto a Pablo. Y la seguridad, la total y absoluta seguridad de que no me equivoqué. Que tantos sacrificios valieron la pena. Aunque sólo sea, o no tan sólo, por atesorar esas sensaciones eternamente.

martes, 23 de septiembre de 2008

Paz y amor

Ese será el lema de este año, así me lo he propuesto, y parece que de algún modo estoy domando la parte rebelde e inconformista de mí misma. Inconformista al pedo nomás, porque estamos de acuerdo en que ser conformista no es bueno tampoco, pero mi inconformismo molestaba, estaba ahí rompiendo las bolas permanentemente, obstaculizando la vida de familia feliz que estamos tratando de hacer, estorbando inútilmente y no haciendo otra cosa que generarme un estado de permanente insatisfacción que no me dejaba ver lo bueno, hermoso y bello que tengo a mi alrededor, ni disfrutar todas las cosas que me pasan. Y el clic me hizo una vez que la mujer de un jugador (una mina que considero con sesos, porque también estamos de acuerdo en que hay de todo entre las señoras de los deportistas) dijo, sí tengo treinta años, y no me puedo quejar absolutamente de nada de la vida que llevo. Y la sentí tan feliz al hacer esa afirmación. Y me entró una sana envidia. Y me empecé a preguntar qué se necesitaba para hacer una declaración de ese tipo. O yo soy una mina a la que le va la onda melanco, todo mal, existencialista al mango... que sí, tuve mis momentos de adolescencia, leer a sartre, camus, y todos ellos y no entender para qué carajo vivimos; o no, soy una mina enamorada de la vida, alegre, amiguera, sociable, que le encanta estar con gente, reunirse por el solo hecho de juntarse, charlar, reí pasear por el solo hecho de pasear, cocinar por amor al arte y a los que comparten la mesa, hacer regalos, dar besos y abrazos, y mandar mails, y chateos alegres, y llamadas sorpresa... sí, soy más esta última.
Basta de estar amargada, trabajando desesperada cumpliendo horarios cierres entregas para ver mis notas publicadas porque sí, porque necesito desesperadamente que esa parte de mí sea reconocida, porque no quiero ser simple ama de casa. Basta basta basta. Basta de querer cumplir con todo y si dejás algo de trabajo parece que se le viene el mundo abajo al diario a la editorial a tu jefe. No no no. No es así. Nadie se muere nadie es irreemplazable. Y tampoco es blanco o negro. Están los grises. Puedo trabajar menos y no por eso dejar todo, así como esos arranques de locura que te agarran y querés tirar a la mierda la compu y no ver más un quark en mucho tiempo. No no no. Ahí estamos, en el gris, trabajando menos horas, pudiendo cocinar, pudiendo compartir tiempo con pablo a la noche, pudiendo disfrutar de emilio sin que me llore al lado y yo indolente seguir tecleando, y la angustia que se me acumulaba dentro, y crecía y crecía, no te la puedo explicar.
Sigo paz y amor y felicidad, y eso que sigo en el hotelucho, que sigo con valijas a medio deshacer y cajas dando vueltas, y lejos de todo, en medio de la ruta, que sí o sí necesito auto para cualquier mandadito pedorro que se me ocurra hacer. Sigo paz y amor y aguanto hasta el 5 de octubre que nos den la casa. Aunque emilito tenga que pasar su primer cumple medio gitano, no importa, estará la vela, la torta, estaremos nosotros, estarán nadia y coco y juan y raniero tal vez y su abuela, y sacaremos fotos, y estaremos muy felices. Aunque no tengo banda ancha, aunque no tengo cable, aunque no tengo horno y me arreglo con dos hornallas eléctricas, y el microondas que recuperamos de las cajas. Y una vez que me den la casa, ahí me empezaré a mover para la guarde de emilio, así también tengo un par de horitas para estar más tranquila, y trabajar con aun menos estrés.
No es imposible. En argentina toqué fondo y dije que este año no me iba a dejar comer la cabeza por angustias y fantasmas y presiones inventadas por mí. Quiero disfrutar esta etapa de mi vida, que por algo -como lo sugiere la cabecera del blog, como tan bien me entendió malen- es una permanente temporada de cerezas.

martes, 16 de septiembre de 2008

Una leona!!!!

Ya está mejor, ya pasó lo peor, puedo ponerme en su mente e imaginar la desesperante lucha por estar enseguida con su cachorrito. Es una leona. Con toda la fortaleza de la que la creímos capaz. De una hemorragia que parecía imparable, de estar absolutamente inestable el viernes, pasó a estar estable y ayer se bancó como una fiera una operación que era crucial. Y salió de la anestesia y ya estaba lo suficientemente bien como para que la desentubaran, como para respirar por sí misma, como para ir abriendo los ojos de a poco e ir reconociendo al resto de la manada que no la dejaba sola. El cachorrito la espera, mientras tanto, papá y abuelas calmaron sus poquitos llantos, porque hasta en eso la naturaleza es sabia.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Pedido especial

Por favor, recen mucho, por mi amiga del alma.
No me gusta hablar de otras personas en mi blog, pero creo en la fuerza de la energía positiva, y en ustedes.
Acaba de ser mamá, y Julián está muy bien, pero ella no. Y la está luchando.
No entiendo que pasen estas cosas en este siglo. Después de tanta preparación, de un parto natural, en buenas manos. Pero pasan. Somos humanos.
No entiendo y no quiero que sea ella, no tenía por qué, pasarle a ella.
No tengo dudas de que pronto va a estar cuidando a su bebé como sólo una mamá puede hacerlo.
Pero quiero que sea rápido.

Gracias, de corazón.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Bebito adorable

Es todavía un bebé, pero va camino, cada vez más acelerado, a convertirse en un nenito. Y a mí también, Viole, el inexorable paso del tiempo me duele a veces casi hasta las lágrimas. Tener que comprarle zapatillas con suela dura, y desechar esas blanditas tan simpáticas, de bebito, es un signo inequívoco del paso del tiempo.
Cumplió 11 meses el 2 de setiembre. Saquen cuentas, y estamos en la cuenta regresiva para el añito. ¡Qué emoción!
  • Es flaco y largo. Mide casi 77 centímetros, pero apenas si llega a los 9 kilos 300. Tiene el pelo rubio coloradito. Los ojos celestes, celestes; las pestañas largas, larguísimas. Me hace caras de soñador y la mirada le llega al cielo.
  • Hace un mes que toma mamadera, y no quiso saber nada más de la teta. Anoche soñé que tenía leche de nuevo. Y que se prendía con tantas ganas. Debo decir que extraño mucho ese momento. Pero que dormir seis horas seguidas, a veces hasta ocho, es un placer que extrañaba también.
  • Gatea para todos lados, con mucha energía, decisión, y algo de torpeza. Empezó a los 9 meses, cuando estábamos en Argentina, a pocos días de haberle sacado el arnés. Primero despacito, y arrastrando inmóviles las piernas atrás. Luego se fue perfeccionando y ahora hasta sube y baja escalones gateando. Se trepa a sillas, mesitas bajas, sillones y queda paradito. Ah, y el bidet, tiene adoración por el bidet. Yo estoy tan contenta de verlo parado que hasta lo dejo que se agarre de ese cochino aparato y después le lavo las manos escrupulosamente. Da pasitos agarrado de la silla, de la mesita, de los sillones y de mis manos, claro.
  • Dice ma ma ma, tititi, nenene, bebebe... pero no están estrictamente relacionados con lo que ustedes pueden llegar a pensar.
  • Es muy mimoso, adorable ser. Se duerme abrazado a mí, o al papá. Y cuando se despierta en la cuna no llora, te llama con palabritas aisladas, suavecito, suavecito. Y me acerco y me abraza. Y apoya su cabeza en mi hombro. Y me hace sonrisas de enamorado. Y no puedo creer todo lo que creció. Que sus acciones tienen intenciones. Que no es más puro instinto. Y que sin embargo seguimos siendo tan inseparables. Que si yo estoy mal, él está mal. Que si estoy bien y relajada, él está feliz y sano. Porque lo comprobé ahora, cuando decidí empezar a trabajar menos y a mimarlo más.
  • Adora las computadoras. Les sonríe y hasta les ríe. ¿Creerá que la notebook es un miembro más de la familia? De todos modos, trato ahora de medir mi tiempo frente a ella, porque la va a terminar odiando. Y como para que no se confundan las cosas, le compramos una todita para él. Y está feliz. Es azul y amarilla, tiene muchos botones que hacen música y sonidos, y juegos didácticos muy avanzados, pero no importa. El la abre, la cierra, se le sube encima, toca todos los botones, toca la pantalla y se enoja si se la queremos usar.
  • También le encantan las pelotas. Los genes del padre en algún lado tenían que estar, eh. Todo empezó con la roja de meteoro que le regaló la abuela malén. Era grande para sus manitos, pero la agarraba con fuerza y la tiraba. Juro que ya sabe dar pases! Aunque es mejor agarrando rebotes. Dicen que tiene movimientos de pivot, no de playmaker, ja.
  • Ama la música. Le encanta que ponga María Elena Walsh y baile para él. Aplaude y mueve su cuerpito según el ritmo. Baila. Si quieren decirlo así, baila. Se zarandea, mueve la cabeza, y sonríe, sonríe con esa bocota enorme, con esos dos únicos dientitos. Es súper simpático con todos. Basta que alguien lo salude y él ya le dedica su mejor sonrisa.
  • Le encanta el agua. Siempre disfrutó la hora del baño. Y ni les cuento la pileta. Ahora vamos a la de nuestros amigos, a matar un poco el calor insoportable de este fin de verano italiano, y se tira solito del borde, de panza hacia mis brazos. No me puedo descuidar ni un segundo porque se me zambulle de cabeza!
  • Hace burlas con su manito en la boca, no sé como explicar esta monería. Es como el indiecito, pero batiéndose el labio de abajo: brrrr, brrr, brrr.
  • Hace uuuuhhhhh, y la boquita le queda como un piquito perfecto redondito, llevándose las manos a la cabeza, siempre que quiere llamar la atención... sobre todo si se mandó una cagada.
  • Hace oiaaaa!! y se lleva el celular al oído. Y no lo hace sólo con celulares. Con todo lo que se le cruza. Desde una cuchara hasta un zapato, desde el control remoto hasta el mismo chupete.

Y así mil quinientas cosas. Pero ya no sigo, porque este post chorrea demasiada baba. Pero se lo merece. Se lo ganó. Mi transición hacia la maternidad no fue fácil. Tuve momentos de desesperación absoluta, de estrés incontrolable, de cansancio inmanejable. Y de decir por qué carajo nadie dice todas estas cosas, vos lo sabés Marian. Pero ahora sé que todo pasa, que de todo se aprende, que hay que saber hacerse a un lado, y darles el protagonismo que necesitan, también dándonos el protagonismo necesario como madres. Y que es, en muchos casos, cuestión de organización, de tomar riendas en el asunto.

Hoy puedo decir que me siento feliz. El dolor de espaldas ya es crónico, sí, pero soy feliz.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Sin ancla definitiva, pero en puerto final!

Estoy en un hotel, y no de esos a las que muchas nos gustaría escaparnos (Marce va para ti!), es un hotel que está bastante bien, en realidad apart hotel, y no me quejo porque tiene heladerita, televisor, cocina, pileta para lavar platos, cosas básicas, digamos, y puedo preparar algo de comida para Emilio, además de que puedo comer en el restaurante del hotel siempre que queremos, la comida -como siempre en Italia- es muy rica. La pasta ai pomodori freschi les sale excelente!
Y lo más importante, tengo aire acondicionado!!!!!! Hace demasiado calor: 38-40 grados.
Pero no es tu casa. No tengo lavarropas. Las valijas a medio deshacer. Internet con celular. Ganas de cocinar casero. De hacer compras en el súper. De tener mis sábanas, mis toallas, los juguetes para Emilio... de ilusionarme con poner mis fotos, mis portarretratos, comprar cortinas, armar la habitación del gordito... y lo peor, también estamos sin auto. Por contrato nos lo tienen que dar, pero siempre es así. Estamos en Italia, en Italia meridional. En la Campania. No pretendamos la eficiencia y la puntualidad que ni siquiera en Argentina tenemos!
Por suerte, siempre están los amigos. Los amigos argentinos, la mejor fortuna en un lugar así. Este año uno de los mejores amigos basquetbolistas de Pablo juega en el mismo equipo! Eso es impagable. Con su mujer embarazada a punto de parir y su hijo de 8 años. Estamos felices! Ellos, creo que no tanto, je. Nos instalamos día de por medio a comer ahí, vamos a la pile de su casa, tomamos mate con la yerba que en los apurones de la partida nos olvidaaaaaaaaaaamooooossssssss!!!!! (me quiero morir). Todo será recompensado y pagado con creces, Nadia, te lo juroooo! Sobre todo cuando venga Ranierito (el baby) y necesites muchas manos, yo te voy a dar hasta las que no tengo!
En definitiva, post poco inspirado, pero realista. Estoy aguantando las ganas de contar mis primeras impresiones sobre el lugar, hasta que pueda recorrer un poco más. Pero, la verdad, es que no me disgusta! Estoy en Caserta, que dicen que es de lo mejorcito de la Campania, Maddaloni está pegado, es provincia de Caserta, ahí es donde juega el equipo de Pablo. La ciudad en sí está bastante linda, hay un poquitín de basura, de puzza, de immondizia, pero... menos de lo que pensábamos. Lo más lindo que tiene Caserta es la Reggia, uno de los palacios reales más importantes de Europa, pero todavía sólo la vi de afuera.
Emilio, para variar un poco, estuvo con diarrea desde que llegamos al aeropuerto de parís... chorreando mierda en medio de la puerta de entrada a la ciudad más chic del mundo... no es único mi hijo??? Obviamente, la madre también toda chorreada. Pero sí, ya está bien, gracias a dieta estricta y unos recompositores de la flora intestinal (qué lindo tema pa' cerrar, mujer, pero muchas de ustedes son madres y me entienden!).
Bueno, me voy a dar un paseo con mi hijito por estos pagos muy fellinescos. No me envidien!

domingo, 31 de agosto de 2008

En viaje!

En este momento, estoy frente a la cordillera, acabamos de almorzar con una cervecita (a ver la etiqueta...) Kunstmann! Dice el mozo, muy amable, que es producida en el sur del país, en Valdivia. Sí, estoy en Chile. Y no comí salmón, pese a que mis vecinos de mesa me hicieron entrar ganas.

Hablando de mis vecinos de mesa, a veces me dan vergüenza ajena y propia los argentinos fuera del país. Si te sentás a comer en un aeropuerto, mamita, disfrutá, pará de sacar cuentas en pesos chilenos y dólares, y hasta pesos argentinos, porque no te vas a comer ni una mísera hamburguesa como la que me acabo de comer yo, que era lo más barato, pero estaba muy, demasiado rica! Y si estás en Chile, pará de preguntar si hay vino argentino. Y si pedís cheese cake, quién te dijo que está hecho de chocolate, mujer?!!

Bueno, anécdota aparte, aquí estamos, esperando el avión. Logramos que nos saquen el pasaje evitando Aeroparque (amigas porteñas no se ofendan, Buenos Aires es hermosa, pero volando prefiero ir por Chile). Y en tres o cuatro horitas estaremos tomando un avión de Air France para pasar por París, esperar otras cuatro horas allá (qué ganas de escaparme aunque sea unos minutos a respirar el mismo aire de Malén!), y luego de nuevo partiendo hacia la Roma de Marce. Y allí no sé, tal vez alquilar un auto hasta nuestra nueva ciudad adoptiva, tal vez un dirigente nos va a buscar. Estoy feliz y serena. Primer viaje de ida los tres juntitos. Primer viaje de ida con Pablo. Discusiones eternas por el equipaje, por qué prendas dejar, llevar, regalar... pero objetivo logrado al fin. Maratónicas sesiones de saludos. Despedidas eternas. Familia a pleno (faltaban los recién casados en Punta Cana, pero vía mail presentes igual).

Y Emilito hermoso, sereno también él. Dos días, dos noches de haber dormido bien. Ya no recordaba como se sentía. Sin vómitos, sin tos. Parece que después de rebotar de un lado a otro le dimos en la tecla. Y sabés dónde? En el hospital público. Me dijeron sacale ya todo, antibiótico, reliverán, todo. Es simplemente un chico muy alérgico, casi asmático. Si tenés antecedentes (sí, como no, claro, todavía me acuerdo el silbidito, la sensación de ahogo, las despertadas en medio de la noche y la satisfacción de ser la única hija de mi mamá por un rato). Y bueno, tratamiento con budesonide y salbutamol por seis meses.

Ah, sabían qué? Lo bautizamos al gordo en este tiempo que estuvimos aquí. No es que estábamos súper convencidos de hacerlo miembro de la apostólica romana, pero son ritos. Ritos y ritos, y no sé, teníamos ganas de celebrar algo. De celebrar nuestro hijo. Y así fue. La pasamos re bien, con familia y amigos, y como le regalé a mi vieja la cámara de fotos antes de venirme, y no tengo otra cosa para dejarles una postal de lo que estoy viendo por mi ventana ahora, les dejo una fotito del bautismo. Para que vean la facha del gordito, mi cara de agotada-resignada y mis queridos abuelos.




martes, 26 de agosto de 2008

Dos meses...

No, no, Emilito ya tiene diez... va por los once casi!
Lo que suma dos meses son los días que llevamos en Argentina.
Y se nos acaban. Se van. Terminó el plazo.
A veces me despierto sobresaltada, con un nudo en la garganta, pensando cuánto voy a extrañar, extrañar ver a mi hermana Ana todos los días, a mi vieja y a Angie los fines de semana, a mis amigas de toda la vida todas las veces que tengo ganas, a mi hermano Alvaro cuando él tiene ganas, a Esme y Javi, los tíos súper cariñosos de Emilio, mis cuñados, a mis queridos abuelos.
Y otras, en cambio, digo que ya está bien, que es más que suficiente. Dos meses de tos y mocos, y fiebre y vómitos, sea casualidad o no, es ya más que suficiente. Me salió delicado el señorito. Se crió con el confort del primer mundo, o lo que sea que fuera donde yo vivía allá... el meridione italiano. No sé. Ya no sé qué excusas o razones buscar, pero estoy un poco cansada. Y asustada. Aunque trato de no dramatizar, porque me dicen que vomita por la flema, y bueno, que es normal, dentro del cuadro que tiene.
Update: tenía guardado este borrador desde hace unos días, Emi sigue con vómitos y diarrera, y flema y tos, y nosotros con los pasajes comprados para este domingo... me voy al médico ya!!
Nuestro nuevo destino, Maddaloni, Caserta, en la Campania, muy cerca de Napoli. En breve estaré escribiendo desde allá!
Gracias a todos por preguntar, por preocuparse por esta vida gitana -que por ahora es así, quizá falte menos para parar, siempre falta menos- y disculpen que no estuve contestando sus siempre copados comentarios como debería!
Besos desde mi pueblito polvoriento, frío helado en medio de la tormenta de santa rosa que, lamentablemente, no trajo lluvia!!

viernes, 22 de agosto de 2008

Algún día, quiero...

(o algunas pavadas, y otras no tanto, que esta vida gitana me impide hacer).
- Hacer el cambio de estación. En el placard, me refiero (ah, qué lindo, tener toda la ropa que quiera y no andar desechando en cada viaje-mudanzaaaaa quedándome con lo mínimo indispensable!).
- Armarle un lindo cuarto a Emilio, y a los hijitos que tenga.
- Ni hablar del mío... pero no importa. Me da mucha más ilusión armar cuartos de niños. Y con muchos juguetes y juegos.
- Tener una buena biblioteca, y no los libros con el sello de Lic. de cuando me agarró el ataque (ah, pero éstos son MIS libros) dando vueltas por todos lados.
- También tener una buena colección de juegos de mesa para jugar con las personas que se copen con esto... (Pictionary, Burako, Trivial, Carrera de Mente, Tabú, Scrabel, siiiiiii, se me hace agua la boca).
- Tener un perro. También un gato, si Pablo lo acepta.
- Tener plantitas. Plantas aromáticas me encantaría también (me dirán que en 10 meses que estoy en un lugar esto se puede hacer, pero qué hago después? las tiro? las regalo?).
- Plantar el jacarandá que mi abuelo me guardó de aquel experimento de bonsai malogrado en el que me trepé toda mi infancia.
- Imprimir mis fotos y armar mis álbumes de recuerdos reales, de carne y hueso, y no de píxeles como los que tengo acá en la compu.
- Armar el gym en casa (jajajajaaaaaaaaaaaaaaa! ésa ni yo me la creo!).
...to be continued...

miércoles, 13 de agosto de 2008

Rey Sol





(con su permiso, Fito)

jueves, 7 de agosto de 2008

Mala, mala, mala eres

Ando mala, mala, a veces no me reconozco. O Pablo me hace sentir que estoy mala. Tal vez estoy más firme. Desde que fui mamá, algo, mucho, cambió en mí. Sí, estoy más determinada, podría decirse. Es que si no, si quiero seguir trabajando y teniendo una vida además de ser madre, es imposible! Si uno no toma el toro por las astas, o el bebé, o la vida, lo otro la toma a una. Es así. Y exijo, exijo, exijo. Exijo ayuda a mi maridito. La pido sin culpas. A veces me gustaría que le saliera espontáneamente. A veces, muchas, le sale. A diez meses del nacimiento de Emilio, y a más de 30 años de la gran revolución feminista (década 60, 70, se puede decir, no?), siento que lo que nos toca vivir es increíble. Como mujeres, digo. Vivimos una época en la que se nos exige tanto, pero a la vez, nosotras respondemos con tanto. Damos y nos damos en todos los aspectos. Hemos aprendido tanto. Lo veo en todas las mujeres que me rodean. En sus blogs, queridas muchachas. Y en la vida real. Me sorprenden día a día. Mi madre es uno de los mejores ejemplos. A a los 50 años, viuda, rehizo su vida sentimental, se hizo un posgrado y ahora trabaja más que nunca, pudo comprar un departamento para sus hijos y al mismo tiempo hacerse cargo de sus padres mayores (es hija única), y también atender a su marido actual, cocinar todos los días, atender a sus hijos, desvivirse por su nieto (fui a mi casa materna y no me quería volver por cómo me ayudabaaa, qué lindo!). Mis hermanas y amigas, que laburan a full, son lindas, se cuidan, tienen su novio o marido, pero saben que no lo necesitan para vivir, sino que lo eligen para compartir la vida. Creo que sí, que estamos protagonizando una gran, gran revolución, y no nos damos cuenta. La vivimos imperceptiblemente. Quizá tiene que venir un outsider para demostrarnos cómo nos rompemos el lomo para desdoblarnos en mil partes y que eso, justamente, es lo que nos hace protagonistas de este momento histórico. Y quién más outsider que Salvador Treber, un economista muy capo (me acuerdo de haber ido a una charla suya en el aula magna de la facu de economía en Córdoba), que leí en una entrevista muy interesante en la revista Aquí Vivimos... el tipo tiene sus años, más de 70; es hombre; es de otra generación. Y dijo eso, que las mujeres no nos damos cuenta la gran revolución que estamos viviendo. Gracias don Salvador. Gracias por verlo. Gracias por el reconocimiento. Porque a veces los que están a nuestro lado, muy cerquita, dan por sentadas muchas cosas. Y gracias Aquí Vivimos por la linda nota sobre el aporte de este gremio, el femenino, a la economía!

miércoles, 16 de julio de 2008

La vida es una moneda...

quien la rebusca, la tiene!
Leí hace poco un meme que hizo la genia de Perica (porque las leo chicas, pero no comento porque ando totalmente absorbida no sé exactamente por qué, ni por quién, pero será por la vida misma), y se me pegó la canción de Baglietto y Fito...
Estoy en ese momento de transición, estúpidamente alienante que tiene esta vida itinerante (uh, me salió con rima). Estamos los dos hechos unos perfectos fantasmas, paralizados ante la vida, las decisiones, las elecciones, las ofertas de clubes que dejamos pasar, las que vienen, las que van, las que nos gustan y no llegan, las que llegan y odiamos, pero tememos que al desecharlas no quede otra cosa mejor. Porque me encanta ir y venir pero al final también necesito una rutina, un lugar, echar raíces...
Eso. Estoy viviendo una incertidumbre tremenda.
Y mucha bronca porque todo parecía redondito... hasta una oferta de trabajo muy buena para mí tenía (que no comenté aquí por el vértigo de los últimos días en el pueblito de la puglia maldito).
¿Pero qué es mejor? ¿Certezas de algo no tan bueno? ¿O incertidumbre con esperanzas?
El bebito en plena angustia del octavo mes (aunque ya vaya por el noveno), me llaman la atención de mi trabajo, la certeza de que no estoy haciendo bien las cosas, que no se puede ser profesional dedicada y madre full time.
Hoy fue el primer día de guardería. Me costó mucho más de lo que pensaba pero no es humanamente posible seguir como hasta ahora.
En fin, que la vida es una moneda... pero tiene mucho más de dos caras.
Eso sí... sólo se trata de vivir!!!!

lunes, 30 de junio de 2008

Aerolíneas... no more

Me duele en el alma decirlo, pero después de cuatro días a la deriva, entre aeropuertos, colas insufribles, faltas de respeto, atropellos, mentiras, todas las locuras y miserias humanas que puedan imaginarse... llegué a mi querida Córdoba.
Un día varada en Roma, dos en Buenos Aires, y aquí estamos, finalmente, en nuestro destino.
País mío querido, adorado, qué hermoso sos, qué hermosamente doloroso sos.

lunes, 23 de junio de 2008

De vuelta


Llenos de alegría, de arena, de sol, de mar azul celeste, de birra ichnusa y de la otra, de asados, agradecidos eternamente de la hospitalidad adorable de loli y ramiro, de ensaladas enormes playeras (virtud de la primera) y asados espectaculares (virtud del segundo), embobados de la dulzura de luni, del cariño de todos, de pachi y ariel y luca y ori, de los villasanta, de los pintor, cargados de regalitos para emilio, y hasta de ofertas para volver a la isla de los sueños.
Dicen que Cerdeña te embruja, "ti strega". Y tienen razón.
Gracias a todos por seguirme aun en esta ausencia prolongaaaada! (necesitaba vacaciones de todo, sobre todo, de la compu!).
Actualización: Hay más fotos del viaje en Flickr, o sea, aquí.

martes, 3 de junio de 2008

Dreaming Sardegna...


A ver, les cuento, esta ausencia internetística (exilio forzado al que me confina mi cónyuge... noooo, mentira!) se debe a que estamos en pleno frenesí previo a las vacaciones en Cerdeña. Volvemos a la isla, volvemos al mar celeste, al sol eterno, al lugar perfecto, perfecto para vivir, para concebir un hijo (y así lo hicimos), volvemos a Cagliari, a su playa urbana, al Poetto, a los nuraghe, volvemos al pan carassau, a los malloreddu, a la birra Ichnusa, al mejor pecorino del mundo, a los ricci (erizos de mar), volvemos, el viernes 7 volvemos a todo eso que nos hizo pasar algunos de los mejores meses de nuestra vida. Emilio entenderá por qué ahí sus padres se enamoraron más que nunca, y se enamoraron del lugar, y se convencieron de que la vida es demasiado linda como para no compartirla con un hijo. Ahí también, junto a ese mar celeste que no me cansé de mirar, Emilio tendrá una razón más -tontamente poética pero me gusta pensarlo así- para sus ojos azules cielo, azules mar.

(La de arriba es mi pancita pequeña de cuatro meses, esperando a Emilio, junto al mar de Cagliari)

lunes, 26 de mayo de 2008

neoboludismo y neologismos

no se dice huevear, se dice webear...
no se dice chatear, es chotear...
y si blogueo, en realidad bolugueo?

(profunda reflexión a partir de una discusión con mi hombre sobre cuánto me roban tiempo, para él y para la vida en general, mis actividades internetísticas!)

miércoles, 21 de mayo de 2008

Me pregunto...

alguien que cataloga a las mujeres por su kilaje, previa pregunta para indagar dónde cualifica la que suscribe, como para no herir susceptibilidades, ¿es digno de ser llamado hombre?

lunes, 19 de mayo de 2008

Huéspedes

Tenemos una nueva visita, llegó de Córdoba, un profe del gimnasio donde va Pablo (sí, malagata, el más cheto de nueva córdoba). Yo me enteré casi sobre la hora de su llegada y traté de tomarm tranqui la tarea de anfitriona. Limpié el sábado mientras el maridito me gritaba por detrás tirado en el sillón, diciendo no hace falta, no hace falta, sos una histérica, me casé con una histérica! y yo retrucando que lamentablemente si la casa estaba sucia la mala mujer irresponsable y malenseñada era yo, que el mundo machista en el que vivimos nos endilga todas estas cosas, que qué difícil es ser mujer y esa serie de reflexiones impulsivas en las que me acorralo cuando me veo en aprietos domésticos.
Es la tercera visita del año, y me propuse hacer mi vida sin desvivirme por él -aparte de que no lo conozco, pero a mí me gusta ser hospitalaria y solidaria con la gente que viene de argentina y espera una mano de nosotros- así que aquí estoy, pablo cambiando los pañales a emilio frente a mí, el hombre en cuestión hablando sin parar de sus clientes del gym millonarios y con vidas extraordinarias, y yo rogando a dios que cuándo se sacará el cassette, porque no sé si hasta el viernes llegará mi límite de paciencia.

jueves, 15 de mayo de 2008

extrañas sensaciones

tengo la extraña sensación de sentirme culpable por lo que te pasa,
siento que mi cuerpo te ha traicionado, que algo en mí no ha sabido ser el perfecto recipiente para tu cuerpito adorado, que sufriste en mis entrañas, que quién sabe por qué no te giraste, que mis caderas son demasiado estrechas, o mis abdominales duros (no parecían tanto che), vuelvo el tiempo atrás y te siento, te siento moverte hacia arriba contra mis costillas, tu cabecita redonda palpable bajo mi pecho, tus pies inquietos en mi costado, siento todavía el miedo inmenso, el silencio, la doctora hurgando dentro de mí, sosteniéndote con fuerza, moviéndote, moviéndome hacia un lado y hacia el otro, desencastrándote, desarmando con fuerza el puzzle en el que tu cabeza y mis costillas se confundían, diciendo qué metido que está, qué difícil, maniobrando hábilmente, estaba como un libro, con las piernitas estiradas contra la cabeza, mirá cómo te fuiste a acomodar... hasta el llanto liberador y milagroso.
y otra vez, no puedo evitar sentirme culpable porque, ¿por qué todavía no se soluciona? si tengo poco espacio en mi cuerpo para ser madre, si voy a inflingir sufrimiento a mis hijos, si los obligo a una situación incómoda en mi panza, a un parto por cesárea, a un forzamiento de sus caderas... ¿quiero que pasen otros seres por lo mismo?
me castigo y me asusto y me confundo y me pierdo en las sensaciones, hermosas y dolorosas del día de tu nacimiento, en tu cabecita aplastada extrañamente, en mi alegría y en mis miedos.
y sos hermoso, demasiado hermoso, falta poquísimo, no puedo evitar estar triste y sentirme demasiado culpable porque busco las razones y sólo las encuentro en mí misma, pero vamos, un tironcito más, un mes más, mamá te cuida, te abraza, te hace reír, te mima, te da la teta, con arnés, sí, pero mucha teta, muchos mimos, mucha alegría, gracias mi amor por enseñarme a no dejarme caer, a levantarme, a no sumirme en estos cuestionamientos sin sentido, gracias chicas por la buena onda y por la fe.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Día decisivo

Posteo rapidito, tengo trabajo atrasado y mañana miércoles me voy todo el día a Bari, por el control de las caderas de Emilio. Si todo anduvo bien (espero que hayan dado resultado todos los sacrificios, sobre todo de él que lo tiene que aguantar día y noche), tal vez le sacan el arnés!
Se aceptan plegarias, buenas ondas, cábalas, magia blanca, besos y soporte logístico en general!

sábado, 10 de mayo de 2008

Ultimo momento!


¡No puedo entrar a ningún dominio terminado en .blogspot! Espero que dure poco, porque si no el síndrome de abstinencia atacará de un momento al otro, maldito google! No puedo ni siquiera responder a sus comentarios, menos mal que a blogger sí puedo ingresar.
Qué grande madrehayunasola que me invita al encuentro blogger, pero el 7 y 8 de junio todavía, creo, estaré por aquí... dependiendo de las locuras y exigencias de los dirigentes. Parece que se les metió en la cabeza que todo mayo deberán estar entrenando acá, bajón total, entrenar sin motivación alguna. Lo único bueno es que tratarán de cerrar contratos para el próximo campeonato. Yo la verdad que de lo único que tengo ganas ahora es de irnos a Cagliari diez días (teníamos el pasaje comprado del 10 al 20 de junio, pero hemos tenido la gran suerte de que lo podamos cambiar sin pagar multa, así que lo adelantaremos todo lo que los benditos dirigentes nos permitan). Y después, subirme lo antes posible al avión para Argentina. Necesito urgentemente mamenguear un poco, hermanear mucho, amiguear otro tanto... manos, brazos y más brazos que me ayuden con Emilio, estoy mariconeando un poco este último tiempo, pero bueno, internamente algo me dice que me la banqué bastante bien.
En otro orden de cosas, y a propósito también de mariconeadas, quiero decirle a Compa (a raíz de su comentario en mi post anterior) que me tocó lo más profundo de mi orgullo femenino, y que SÍ me pongo las pilas para cocinar, querido exponente del sexo masculino. Miren que me agarra un ataque de amor culinario y les subo mis obras maestras de la repostería, todas juntas, eh. Ya lo vengo prometiendo, y amenazando, y sí, dentro de poco tendrán acá las muestras de mis habilidades gastronómicas. Es verdad, como también dice Constanza, que tooodas esas cosas que enumeré (incluido y especialmente el puchero), se pueden hacer aquí en Italia, pero te aseguro que la carne de vaca tiene otro sabor (casi inexistente), queda dura, y encima, es muy cara. Prefiero comprar pollo, pescado, o hacerme unos buenos guisos de lentejas!!!
Estoy disfrutando de un momento de soledad. Soledad hijística y maridística. Ante mi desesperante estado migrañoso, Pablo se ofreció raudo y presuroso a llevar al demonio demandante a la sesión de Playstation. Así yo dormía una horita y me dedicaba a terminar una nota para mi trabajo que tengo colgada desde ayer. Me juré no tocar blogs hasta no terminar el trabajo para aprovechar al máximo el precioso tiempo de libertad otorgado por mi cónyuge, y lo logré (recién terminada y entregada la nota, me aboqué a leer un par de blogs, hasta que saltó el maldito cartel que encabeza este post). Bendita y maldita migraña. Maldita porque hacía mucho que no la sufría, pero las que (digo, porque en su mayoría somos mujeres) la sufren, podrán entender lo que se siente. Todavía siento los vestigios de su paso, que me deja absolutamente atontada. No sé si será la falta de sueño (Emilio se despierta cada una hora de noche, juro que no exagero) o de cafeína (esta mañana obvié el café con leche matinal, y sé que necesito mi dosis diaria de droga). Pero bendita si sirve para sensibilizar al maridito, y lograr un respiro. Unas horas sólo para mí, sin demandas, sin gritos, sin correr de un lado para el otro entre pañales y baberos sucios. Viste Marce, al final, todas somos unas madres de mierda.
Ahora sí, me voy. Muy lindo todo, pero los estoy extrañando horrores a mis hombrecitos, que me esperan para dar una vuelta en el centro!

viernes, 9 de mayo de 2008

Para descomprimir un poco

1) Lomitos
2) Empanadas
3) Asados
4) Milanesas
5) Puchero

Ese va a ser el menú cuando volvamos a Argentina, decretó el marido.
O lo que es lo mismo, ránking de las comidas que más extrañamos.
Sobre todo cuando, como anoche, el hambre y la nostalgia atacan a la una y media de la mañana.

jueves, 8 de mayo de 2008

De bloqueos e iluminaciones

Ando con una especie de bloqueo mental. Mi dulce mitad (como les gusta decir a los italianos), de vacaciones totales, yo que me pliego a la pereza y al ocio poco creativo, sumándole a todo esto una X-box olvidada por algún compañero de Pablo en estos lares... podrán imaginar las jornadas y veladas familiares. El niño endemoniado parece estar atravesando la angustia del octavo mes adelantada, llora si no me ve, llora si no me huele, llora si no me escucha, una adicción total a mi persona, que a veces me llena de ternura, y otras me desespera. Creo que del bloqueo saldrá algo bueno. Hasta tuve la iluminación el otro día de que este período en Italia es sólo eso, una etapa, y que mi vida la quiero allá en Argentina, con mi gente, con mi historia común, con mi pasado, con mi tierra. Sí, hasta hace poco me sentía una hoja echada al viento, que iba y venía sin saber bien por qué, adaptándose, aguantando, extrañando, pensando a veces que estaba bueno estar acá y proyectar un futuro en Europa, otras tantas sabiendo que no me lo bancaría. Está bueno ponerle un sentido a todo esto. Y quizá ese sentido es ahorrar todo lo que podamos y soñar una vida allá. Ese sentido que Pablo repite hace años, pero que yo no terminaba de sentir como proyecto propio. Por demasiado burgués, por demasiado materialista, por... nena, crecé, nena, despertate, nena, nenaaaaa!!

domingo, 4 de mayo de 2008

This is the end, my friend

Y terminó nomás. Nada de milagros, ni cábalas. Finished. Kaput. Finito.
Bué. Habrá que cambiar el chip y empezar a mirar para otro lado. Para adelante. Lo que más me embola es que hay que empezar a pensar en embalar bártulos, en dejar la casa en condiciones (ehhh, eso que está ahí afuera es un balcón, y no forma parte de mi espacio habitacional por ende no lo limpio), en despedirse de gente, en la puta madre, quién sabe dónde estaremos el año que viene, y dónde vamos a parar en argentina, y yo decime una cosa, quiero realmente seguir con mi laburo, qué sé yo si quiero, si sigo por comodidad, o qué mierda, se vienen momentos de replanteos, de barajar y dar de nuevo, de elecciones, es la vida, sí, y está buenísima. Hasta cuando te da una cachetada. Porque te despierta y te desacomoda y te saca del sueño fácil que todo lo soluciona.

viernes, 2 de mayo de 2008

Hay luz al final del túnel


¿Cómo pasaron el día del trabajador? Raro, raro feriado así, de jueves. Yo empecé laburando hasta las tres de la mañana, para luego dormir un poco junto a Emilio, y tener un día espléndido de sol, primavera decidida, vamos nomás. Gracias Barbi, la amiga brasileña, por acompañarme y llevarme a pasear. A pesar de la contractura que a duras penas la dejaba caminar. Muy inútil me siento por no animarme a manejar más que en el pueblo. Pero convengamos que el autito que tenemos no es de fiar tampoco. Así que doblemente gracias. Cargamos los críos y fuimos a Trani, a un parque sobre el mar (el que ven en la foto de arriba, que así no dice mucho pero quizá si la agrandan se vea mejor). Nuestros maridos en Catanzaro. El cuco. El monstruo. Caminamos, charlamos, criticamos un poco a los italianos (latinoamericanas desagradecidas), divagamos otro poco sobre nuestras familias de origen, sobre la locura de su madre, sobre nuestras hermanas, sobre la maternidad. De cuántas cosas podemos hablar las mujeres ininterrupidamente sin cansarnos. Y ser incluso monotemáticas sin cansarnos. Felipe le sacaba chispas a su monopatín y Emilio roncaba en el cochecito. Después, sucumbí a la tentación y me deje conducir hacia el mcdonald's. Todo sea por Felipe. Que si no se aburre. Semi desastre porque Emilito tenía hambre y no tenían frutas. Yo no pensaba que el paseo se iba a prolongar así que no llevé papa preparada. La teta siempre salva. Claro. Y al final se entretuvo. En la sillita, con muchas cosas para golpear, para aplastar, para meter en la boca. Volvimos e hicimos cafecito en casa. Siguió la charla, encantadora, volviendo una y otra vez por los mismos carriles, pero siempre deliciosa. Una hora antes de las seis, la cita más importante del día, cada chancho a su rancho. Emilito dormía un simulacro de siesta y yo me instalé en la computadora. Transmitían el partido on-line. O sea. Jugada a jugada. Con texto, gente. Nada de imagen, ni de audio. Actualizaban cada 15 segundos, y fue una larguísima hora y media, en la que eché mano de los más inverosímiles amuletos. Abría vuestros blogs y dejaba abierto uno, luego otro. Si íbamos adelante, lo dejaba, porque traía suerte. Si no, lo cerraba y abría otro. Jua. Las pavadas que uno hace. No voy a decir quién trajo mufa, porque en realidad ni me acuerdo. Pero el de Compa, el de Marce y el de Laureana estuvieron abiertos largo tiempo soportando la hazaña! El de Malagata apareció al final, ni llegué a leer su largo post sobre la suegra, me lo guardo como postre, pero trajo la bendición definitiva! Ganamos, gente. Ganamos ganamos ganamos!!!! Por un punto!!!!
Ahora se puede empezar a sonreír de nuevo, a pasear, a soñar, a planificar las vacaciones en Cagliari, pero más adelante. La vuelta a Argentina. Pero más adelante. Nada de anticiparla.
A la noche me fui a lo de Barbi porque había que compartir con alguien tanta alegría. Nos permitimos una cervecita de medio litro a medias. Unas pizzas muy buenas. Y nos despachamos con panna cotta y por enésima vez, Notting Hill. Pero siempre es un placer. Siempre es un placer escucharte Hugh.
Volví como a la una, manejando el Clio destartalado, subiendo y bajando el cochecito de Emilio por las escaleras, poniéndolo en el huevito, atándolo con cuidado porque estaba mosca. Uy sí, se extraña papá. No es tan fácil andar sola de un lado para el otro con un bebito. Caminé la cuadra hasta casa. No había un alma. Y la noche estaba magnífica. Se respiraba primavera. Todo me sonreía. Y cuando a la hora llegó Pablo, más todavía. Tenía una sonrisita, según él, pícara, que no podía explicar. El domingo será el partido definitivo. Y ahora se puede ganar más que nunca. Y pasar a la semi. Y acariciar la final. Y soñar el campeonato.
Sí gente, me pegó fuerte la fiebre. Fiebre de play off.




martes, 29 de abril de 2008

Una de cal y una de arena

Estoy muy cansada y había empezado un post que pintaba largo, pa' variar un poco, pero entre las muchas cavilaciones y sucesos requteimportantes de estos días, quiero comunicar que:

1) andamos de capas caídas, por esto (si capishe?)

2) emilito está súper bien, ya parece recuperado del todo. Como lo y los quiero tanto, les dejo mi dirección de youtube para que vean el último videito, y de paso chusmeen los otros.

Arrivederciiii!!

martes, 22 de abril de 2008

Hermanos



Angie, Ana, Magui y Alvaro, con el perro Cobre, en la casa de los abuelos en Morteros
(allá por 1988).

Resulta que el otro día con mi hermana Ana hablábamos del nido vacío, del asunto éste que nuestra hermana más chica dejó el depto de estudiantes que compartimos durante mucho tiempo en Córdoba (digamos la entidad afectiva, porque el inmueble en sí es nuevito, fue mutando a lo largo de los años) y se fue a vivir a Buenos Aires con su prometido. Sí sí, Angie, mi hermanita chiquita. Y me afectó bastante. A lo que Ana con bastante razón retrucaba que cuánto te puede afectar a vos que estás allá lejos y ya te fuiste hace rato, igual que a mamá, no lo entiendo mucho. Pero coincidíamos las dos mujeres mayores de nuestro matriarcado, entiéndase mi madre y yo, que ese lugar es una extensión de nuestro hogar, a los 18 años nos fuimos de casa, sí, pero a ese otro nido seguro, lleno de nuestros vínculos y nuestros códigos, no cortamos el cordón para nada. Y ahora ahí sólo están el retoño menor, sexo masculino: mi hermano Alvaro; y ella, Ana. Es bastante duro. Es la primera vez en mi vida que vivo sin alguna de mis hermanas me decía la sobreviviente al éxodo. Y tenía razón, no me había dado cuenta.
No me había dado cuenta cuánto pueden estar unidas las personas y aferradas a un espacio por más inmaterial que sea. No me había dado cuenta que me afectaba también porque ése es mi lugar para volver a su vez. Ese depto chico, apretujado, desordenado, donde casi siempre reinaban los gritos, pero también las conversaciones eternas, era mi hogar. Hogar, cómo decirlo, hogar materno, paterno. Ya sé que hogar es el lugar donde yo esté con Pablo y Emilio. Sin dudas. Pero mientras hagamos esta vida de gitanos, me gusta saber que allá en Córdoba van a estar mis hermanos con una tarta siempre en el horno, con sus dvds de friends y de lost, y la música para limpiar de Angie; Ismael, Calamaro, Sabina, Cerati, sonando en la notebook de Ana; Alvaro con su bajo y su guitarra y sus canciones,. Y el mate amargo siempre listo. Es raro y esta vuelta a Argentina me va a resultar extraño no poder verlos a los tres ahí. Decir voy a la casa de mis hermanos y que uno ya no esté.
Angie, a pesar de ser la más chica, creo que fue la que mejor lo entendió. Me dijo, es la ley de la vida, Maguita. Y no me quedó otra que asentir.




Ana, Magui, Angie y Alvaro, Emilio en la panza, en el depto de Córdoba (agosto de 2007).

domingo, 20 de abril de 2008

Síndrome de abstinencia

¿Cuánto hace que no posteo? ¿No hace mucho, no? Pero pareció una eternidad, necesito desesperadamente comunicarme con la blogósfera, las palabras me salen a borbotones, en estos días -créanme o no- armaba posts en mi cabeza y me contestaba sola, jua, esto es grave, se está haciendo cada vez más adictivo, como leía hace poco en el blog de Constanza.
Pero es que pasaron cosas, cositas cotidianas de las que me encanta compartir con ustedes, como por ejemplo, que compré alcauciles, un enorme atado, por dos euros, y que estuve disfrutando ese sabor único por días y días, hoy herví los últimos para que no se pongan feos y los guardé en un tupper, hasta tuve la tentación de freezarlos, je, pero no, mejor los fulmino apenas pueda. Y quería contarles que los alcauciles me recuerdan tanto mi infancia, a mi papá. Que comer alcauciles en mi casa era una fiesta. Se conseguían a veces, pero eran todo un evento. Acá en Italia les sacan las hojas más duras, las puntas, y dejan apenas el corazón con unas pocas capas de hojas tiernas. Mi mamá creo que les dejaba más. Y toda la ceremonia de la comida de alcauciles era ir paso a paso, con paciencia, deshojando la delicia, pasando cada hojita (¿o pétalo? porque creo que es una flor, ¿no?) por una vinagreta que cada uno se preparaba en el plato. Y mi papá había impuesto la costumbre de levantar el plato desde un ángulo, con un cubierto, no me acuerdo cuál, entonces así, con el plato inclinado, te quedaba el aceite, sal y vinagre magistralmente mezclados en esa parte, y allí embebíamos las hojitas más duras, y después las rasgábamos con los dientes, para sacar lo más rico y dejábamos el montoncito de los restos a un costado. Bastante salvaje y primitivo ahora que lo pienso, la verdad. Pero era una fiesta. Algo súper divertido. Y guay de querer anticiparte y comerte el corazón de una. Perdía toda la gracia. Yo veía desesperada que mi papá llegaba siempre más rápido al corazón (lo verdaderamente delicioso del alcaucil, a decir verdad), y me daba una sana envidia, y apuraba mi procedimiento. Qué lindo, qué lindos recuerdos. Ahora los hice a la italiana, me tomé todo el trabajo de limpiarlos (el primer día lo hizo Pablo, gracias, gracias, porque andaba sin tiempo y se iban a pudrir en la heladera), pero valió la pena el esfuerzo. Ah, entre las delicias alcaucilescas de estos días hice una salsa para la pasta, con cebolla roja saltada, jamón cocido y ricota, que quedó bárbara con los fusilli!!
Pero el evento de estos días fue que Emilio se enfermó. La gran puta madre. Tengo que hacerlo. No me gusta putear pero lo merece. Y eso me tuvo tan conmocionada y absorbida, me partió el alma. Me sentí una perra por el post de mea culpa anterior, la que tiene que hacer mea culpa soy yo, madre desmadrada. Cómo no me di cuenta. Es tan fuerte mi gordo y tan activo y tan demandante, que no se me cruza por la cabeza que pueda estar enfermito. El miércoles no quiso almorzar, no comió nada de la papilla que le preparo y que siempre se devora, y lloraba fuerte fuerte cuando tenía que tragar. Lloraba, se quejaba. Estaba lindo el día y dije, saquémoslo al parque porque acá en casa va a estar insoportable. Pablo entrenaba a las seis y a mí también, hasta las seis no me mandaban las páginas del trabajo. A natación no iba porque era el día que entrenan dos horas y tampoco soy suicida. Y allí fuimos. Preparamos el bolso, con el mate, el termo, galletitas, y caminamos hasta el parque. Es un poco lejos y generalmente vamos con el auto, pero entre otras cosas que pasaron en estos días, se le rompió la única llave del auto a Pablo, se quedó con la mitad en la mano. Así que sin medio de locomoción. En el parque el gordo estaba feliz, parecía súper contento. Lo pusimos sentadito sobre el césped. Me subí a la hamaca con él. Pablo lo tiró por el tobogán, sí, está un poco loco, pero lo controlaba, no se asusten! A la noche estaba muy colorado y se me ocurrió que estaba insolado, que había tomado demasiado sol. Le empezó a subir la fiebre. No comió de nuevo, la papilla de la noche. Sólo teta, teta. Menos mal que la teta sí. Grande teta, cada vez estoy más contenta de poder amamantarlo. Se durmió con gran dificultad y en mitad de la noche, en sus despertares habituales, volaba de fiebre, me desperté desesperada, tenía 39. Nunca vi a Pablo así, tan asustado. Lo amé tanto en ese momento. Llamé a mi mamá, era medianoche en Argentina, y ella me tranquilizó. Le di paracetamol, Pablo le ponía pañitos de agua fría mientras yo le daba teta y le bajó rápido. Al día siguiente, seguíamos sin auto, y llamé a la pediatra por las dudas, a ver si podíamos solucionarlo sin ir personalmente. Y sí, lo medicó por teléfono. Antibiótico, nebu, y paracetamol para la fiebre. Hoy es domingo y anoche por fin durmió sin fiebre. Con sus despertares habituales, pero sin fiebre. Tiene mucho catarro y tose y le sube la flema y vomita todo. Son pequeñas catástrofes y como padres primerizos nos asustamos mucho. Aparte no hay abuelas sabias, ni tías, ni bisabuelas, ni nadie de la flia para que nos den esos consejos que por lo general molestan, pero en cierto modo tranquilizan. Je. A Pablo nunca lo vi tan convencido de lo que decía su suegra-madrastra como esta vez. Nunca sus palabras fueron más sabias ni sus consejos más bienvenidos.
Así que acá estamos. Hoy es domingo y Pablo juega de local, y por primera vez desde que llegamos la mascotita no estará presente para hacerles el "tifo" (la barra). Lo tengo encerrado bajo cuatro llaves a pesar de que afuera el tiempo está hermoso. Está ronquito y nos da mucha ternura. Se deja hacer nebus cuando le ponemos teletubbies que dicho sea de paso ya se ven mal de tanto que usamos los dvd, estamos bajando otras cosas de internet porque ya estamos completamente hartos de escuchar a lala, dixi, tinky winky diciendo ciao, ciaooo, taooo... encima tenemos sólo canales de aire, nada de disney channel en casa. Pero cuando está mejor juega, juega en la alfombra, hace qué linda manito, se ríe. Y hay otros momentos en los que sólo quiere estar pegado a mí. Me abraza, me aprieta, se queda tranquilo en contacto conmigo.
Fueron días en los que me dediqué completamente a él, a su cuerpito afiebrado, a sus reclamos. Y días en los que aprendí tanto. Ya se está despertando y me reclama. Creo que un poco del síndrome de abstinencia logré ahuyentar.