lunes, 5 de marzo de 2012

La vida es bella, ella es bella





Yo recuerdo muy bien cuánto blogueaba cuando Emilito tenía la edad de Federica. Necesitaba la catarsis casi diaria (y el apoyo de la red de mamás que más o menos hemos ido armando) casi como al agua, como al aire. Ahora es un poquito diferente. Bastante diferente. Sin dudas, soy otra. Con otras seguridades como mamá. Ella es diferente. Es una santa. Pero estoy convencidísima de que todo pasa también por mis seguridades y la tranquilidad que logro infundirle (creétela sí, creétela!).
No pasa ni siquiera por estar en Argentina o no, creo. Ella fue así, una bebita pancha y sonriente, casi desde el nacimiento. Tuvo sus ataques de llanto, sí, no crean que no. Cólicos vespertinos, o como quieran llamarlos. Deben haber durado dos semanas o más. Todas las noches antes de dormirse lloraba a gritos desde las 22 hasta la medianoche, o como sea, una hora y media o dos antes de lograr caer rendida. ¿Gases? ¿Nervios acumulados durante el día? Quién sabe... yo solo atinaba a estar tranquila, decir "ya va a pasar", ponerla en la teta, en la cama, abrazarla fuerte, acunarla. Todo. Pero todo con calma, y con esa "consapevolezza", esa certeza absoluta de que "ya va a pasar". Eso que te da solo el haberlo pasado alguna vez antes.
Ahora tiene siete meses, dos dientes, pelos dorados tirando a anaranjaditos, pelitos largos pero tan finitos que parece que se fueran a volatilizar, muchos rollitos, una panza que se le cae del pañal, y sonrisas pícaras a toda hora. Emilio vuelve del jardín y solo pregunta por ella. Ella le devuelve todo su amor con babas que se le caen y la sonrisa que se le sale de la cara, además de abrazos y tatatatata en la cara de su hermano. Pero el amor inmenso es con él, con su papá, nunca pensé que iba a ser tan marcado. Si lo ve pasar, le grita, lo llama, y si él no responde se larga a llorar desconsolada.
Sé que voy a pecar de madre babosa, pero no importa. Si Emilio tardó como dos años y medio en hablar, creo que ella va a compensar. Además de los tatatata, dice papa, papá, mama, mamama, identificándonos! Y el otro día -juro que es verdad, aunque solo sea casualidad, déjenme contarlo- le dije: "Vamos a tomar teta?", y ella respondió "Ateta!".
Ahora sí, le debía un post todo a ella, porque hace la vida más bella de lo que ya es.
Federiquita bella, mi chinita, Chuquita de mamá.

8 comentarios:

Leticia Lipszyc dijo...

Es muy linda!!! Y se la ve super feliz, los felicito!

Alicia Seminara dijo...

Qué muñeca!

Me encanta ese jopito!

Genín dijo...

jajajaja Una mamá oronda que se le cae la baba por su nenita...
Y por los otros dos! jajaja
Salud y besos

mardevientos dijo...

Ella es bella, bellisima, y se ve en las fotos que es simpatiquisima.. Qué lindo que puedas disfrutarla con esa tranquilidad, con esa serenidad, aunque yo no recuerdo que hayas sido una mama ansiona ni siquiera con Emilio...
Viste que lindo ver que ellos dos se quieren?.. A mi me llena el corazon de alegria cuando se sonrien , juegan, se dan besos!

Maria Andrea dijo...

Pero què hermosura!!!! Felicitaciones! Como no estar babosa de una criatura asì?

Mai dijo...

Es un amor Fede!
Y me encanta que todavìa se te piante (a propòsito) el italiano con la consapevolezza! jajaa
Besos a toda la flia y una gigante a vos

Marina dijo...

Es hermosa y super simpatica, felicitaciones!!

Ronnie dijo...

Hermosa hermosa HER MO SAAA!!! Te felicito!

BEsos,