martes, 19 de octubre de 2010
Ajá...
Acabo de enterarme que todo eso que hago yo mientras evito ponerme a trabajar inmediatamente cuando abro la compu, o cuando me tomo un break, o siempre que necesito evadirme un poco, se llama procrastinar. Nombre feo, eh. Ya demasiado culpable me siento, como para que cada vez que abro un blog me pareciera encima que me estoy prostituyendo.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Notas al pasar
- Hice nota sobre Twitter y salí corriendo espantada, no vaya a ser que me atrape en serio. Me metí tipo trabajo de campo antropológico y todavía no sé si que Cristina, Macri, Chávez y todo el resto de los políticos tengan un Twitter tan abierto y "espontáneo" (hasta infantil, a veces) es bueno o malo.
- Lo de la nueva escuela de Emilio es todo un éxito. Se levanta temprano, pide que lo vistas, llega corriendo y pregunta "C'è Tommaso?" (al principio era "¿Está Tommaso?)... y se manda para adentro, a veces vuelve corriendo porque se da cuenta que se olvidó de darme un beso. Me parece que el motivo de los llantos con la guardería de antes era que los padres no se lo tomaban en serio. Mea culpa.
- Sigue haciendo entre 25 y 30 grados, ayer el mar estaba planchadito como una pileta, y Emilio chapoteó feliz como una hora. Llegué a sacarlo a tiempo porque el nubarrón que se venía parecía El día después de mañana... y mientras se largaba el diluvio el niño durmió una siesta de como tres horas. Qué placer.
- Me llama poderosamente la atención que muchos de ustedes (por no decir todos) me noten tan pero tan bien desde que estoy en Sicilia. Y que se transparente tanto en mi blog. Y también no deja de sorprenderme que me lo digan y se alegren conmigo, por mail, o por comentario. Se nota que me bancaron momentos depre (a veces ni quiero ir para atrás en las entradas del blog y releerme en crisis, no vaya a ser que me atrape de nuevo cual agujero negro). Y no es que me convertí en una boluda alegre, tengo mis crisis por ahí, pero hay mucho de voluntad en esto de ser feliz. Es un poco decirse "quiero" ser feliz. Y repetirlo como un mantra. Por ahí se termina dando.
- Hablando de mantras, leí "Comer en Italia, Rezar en la India, Amar en Indonesia" y es como si hubiera ganado una amiga. Liz Gilbert, si me encontrás por ahí, tal vez te quieras dar una vuelta y darle una segunda oportunidad a esta isla (hay más, mucho más, atravesando las murallas de la fea Messina).
- Ah, lo del baby. No, por ahora lo posponemos. Odio tener que planificar tanto algo que para mí tiene que ser espontáneo, pero con la vida que hacemos, no puedo pensar en dar a luz en el verano italiano, en una villa turística como ésta, donde por dos meses estivales me piden más de alquiler que los pasajes para irme a Argentina. Esperaremos un par de meses.
- Por las dudas, estoy leyendo a Laura Gutman. No sé si me hubiera servido durante el puerperio, no tenía ni tiempo ni ánimos, pero ahora que lo atravesé puedo entender cada una de sus palabras y decir "yo pasé por eso". Y saber que sí, que se puede salir tremendamente fortalecida de esa experiencia cuasi surreal.
- Aun corriendo el riesgo de cansarlos, lo digo de nuevo. Pero qué linda es esta isla. Hoy manejé de Capo a Brolo por primera vez, 10 kilómetros absolutamente sola, con sol radiante, por camino de montaña y el mar allá abajo, vistas impagables sobre el Tirreno. No, yo no voy a terminar de acostumbrarme. Y qué boluda fui por no hacerlo antes. Otros desbloqueos. Otras trabas que me voy quitando.
viernes, 17 de septiembre de 2010
casi una vida normal
Ayer Emi empezó el jardín de tres. Todavía no los tiene, un mes y ya sí. Pero entra ya en la salita, una salita en la que están todos juntos: nenes de tres, cuatro y cinco años. Es la escuela estatal, pública, y estoy muy contenta de que vaya ahí (a pesar de que casi me peleo con Pablo porque yo había decidido que siga en la del año pasado, que era privada, porque conocía a las maestras, etc, etc, pero bueno, muy en el fondo y aunque no lo diga abiertamente, estoy chocha del cambio). Ayer me desperté 6.30 y no a trabajar, sino de ansiedad. Él a las 7.30 ya estaba arriba también, y antes de las 8.30 estábamos afuera de la escuela en medio de esa muchedumbre de niños bronceados, madres chillonas, algún extranjero con saco a pesar de los 30 grados, conocidos, amigos, mucha buena onda. Los infaltables llantos, que sé que se disipan apenas pego la media vuelta, cierro la puerta y hago 100 metros con el corazón estrujado. Lo sé, pero inevitablemente sufro. Hoy nos levantamos un poquitín más tarde, llegamos casi a las nueve, pero todavía es todo muy relajado, así que bueno, zafamos. Más llantos y reclamos y quedate al lado mío, y por favor no te muevas, pero cuando al mediodía lo fui a buscar tenía una sonrisa de oreja a oreja, y eso me lo dice todo.
Comimos pasta con brócoli muy rapidito, me había pasado la mañana haciendo buenas nuevas migas con la argentina mujer de otro jugador, que me recuerda tanto a mi amiga platense Loli (ella también es de La Plata), y me cae tan simpática que creo que sí, que vamos por buen camino. Y después del almuerzo, al mar. Treintayún grados. Sol, mar y calor y charla de nuevo con Silvia, la platense, y juegos con los dos hombrecitos que tiene por hijos (los ídolos del mío, claro, obvio). Y así nomás, después de una buena ducha rápida, todos a mini básquet a las cuatro y media de la tarde. La felicidad que tenía mi hijo era indescriptible. Todos esos nenes haciendo la cosa que a él más le gusta en el universo: picar la pelota y tirar al aro. Como su papá. Se sentía tan grande que me saludaba desde la cancha y me decía "chau, hija" (ése es un juego tonto que hacemos a veces, que yo soy la hija y él el papá).
Ahora, como pueden imaginar, duerme como un angelito destruido.
Yo estoy casi como feliz con esta vida que roza lo normal.
La semana que viene vamos con Silvia al médico a controlar mi situación reproductora, y ya me tiro de cabeza a por el segundo. Tengo demasiadas ganas. Y ella se lanza a la odisea del tercero. Nosotros también, como Vale en aquella del norte, me parece que vamos a poblar la isla de argentinitos!
martes, 7 de septiembre de 2010
Retomando la vida itinerante...
Y claro, se acabó el receso, se acabó la pausa, y aquí me tienen, arremetiendo con el blog. Se nota que aquí, en el exilio, se me hace vital. Ustedes sabrán entenderme.
Llegué el domingo a la medianoche a Sicilia, y por supuesto que toda esa sensación como de caer al vacío de cada nuevo año fue un poquito mitigada por volver a la misma ciudad, que Emilio reconozca las calles cuando nos íbamos acercando a casa, y que quiera jugar en su habitación, y que le haga fiesta a cada uno de los juguetes que habíamos guardado y que Pablo había preparado con tanto amor. Claro que sí, no puedo ser ingrata. Pero estuvo, estuvo esa sensación de quién me manda otra vez acá, quién me manda al destierro de nuevo. Sé que es pasajero, ya de a poquito le voy agarrando la mano a todo esto de nuevo. Pero hasta a ser muy hija me acostumbré demasiado rápido. Y ahora juro que veo el piso blanco pulido este que no hay con qué darle, que se cae una gota y ya está, un pelo y sonamos, y casi que me agarra un ataque de pánico.
Pero ésta soy yo, ésta es nuestra vida, ésta es mi familia y mi realidad, así que nada, a meterle el pecho, a poner los pies sobre la tierra, y a aguantarme, muchachas y muchachos, que el blog siempre supo devolverme la cordura.
Llegué el domingo a la medianoche a Sicilia, y por supuesto que toda esa sensación como de caer al vacío de cada nuevo año fue un poquito mitigada por volver a la misma ciudad, que Emilio reconozca las calles cuando nos íbamos acercando a casa, y que quiera jugar en su habitación, y que le haga fiesta a cada uno de los juguetes que habíamos guardado y que Pablo había preparado con tanto amor. Claro que sí, no puedo ser ingrata. Pero estuvo, estuvo esa sensación de quién me manda otra vez acá, quién me manda al destierro de nuevo. Sé que es pasajero, ya de a poquito le voy agarrando la mano a todo esto de nuevo. Pero hasta a ser muy hija me acostumbré demasiado rápido. Y ahora juro que veo el piso blanco pulido este que no hay con qué darle, que se cae una gota y ya está, un pelo y sonamos, y casi que me agarra un ataque de pánico.
Pero ésta soy yo, ésta es nuestra vida, ésta es mi familia y mi realidad, así que nada, a meterle el pecho, a poner los pies sobre la tierra, y a aguantarme, muchachas y muchachos, que el blog siempre supo devolverme la cordura.
martes, 31 de agosto de 2010
jueves, 12 de agosto de 2010
Como para no olvidarme
Apuntes al pasar, porque sí, porque a veces me cuestiono si no será que definitivamente tengo las neuronas dormidas, así como intoxicada de tanto asado y vino (bueno, vino de vez en cuando, más asado que vino).
Emilio está a meses de cumplir los tres. Está hecho un pequeño monstruito endiablado que contesta pícaramente "porque sí", "ya te lo dije", "no hace falta mamá" con tanto tono de suficiencia, pero con ojitos tiernos, que me dan ganas de cachetearlo y besuquearlo al mismo tiempo.
Cuando le preguntan dónde vive, responde: "En Italia y en Morteros". Y si le cuestionan cuál le gusta más, la tiene clara: "Morteros". Cómo no va a ser así. Si se la pasa de joda. Por supuesto, yo casi me largo a llorar pensando en perspectiva en lo que se nos viene.
Le encanta "trabajar", si es porque imitan, eso me llena de orgullo. Se sienta en la computadora y me pide un "Guorddd" (Word!), "iuchubbbb" o "scaippp" (no hace falta que traduzca tontamente, no?). Digamos que ya vamos para el lado de los tomates con el tema laburo con las últimas opciones. Y el colmo fue cuando el otro día, mirando la pantalla, me dijo medio desolado "sabés qué pasa, me faltan contaccctos". Contactos! Contactos dijiste??? De dónde sacó eso??? del msn??? ah, del scaippp también puede ser, je.
A veces me dan ganas de esconderme mil metros bajo tierra, porque la sinceridad de los chicos es apabullante. Y la capacidad de observación de mi hijo me supera, justo a mí que soy re despistada. Él observa demasiado a las personas, de pies a cabeza. Y después zampa su conclusión, así, muy fresco. Hablando de fresco, fuimos a Chile hace un par de semanas. A visitar a un amigo de Pablo que vive allá, casado con una chica chilena. Muy dulce, muy tranqui, y muy chilena. Para él, acostumbrado a la extroversión siciliana, más la familia gritona y exagerada, y los amigotes argentinos siempre exaltados que lo rodean, le habrán resultado un poco extraños sus modos tan modosos. Después de estudiarla un día entero, la miró a la cara y le dijo: "¿por qué hablás así, vó, como una rana?"......... ahhhh, qué divino, claro, porque no está acostumbrado a tu acento!! El día después, nueva observación, clavó nuevamente mirada a los ojos, y largó: "¿Por qué tás siempre enojada, vó? ¡Abrí los ojos!"....... abrí los ojos!!! qué habrá querido decir!! le habrá visto el ceño demasiado fruncido??? Aparte de todo eso, muy lindo Chile, muy lindo Santiago, así como a años luz de nosotros, qué quieren que les diga. Ya que lo adoren tanto a Bielsa me hermana a ellos, y es como una metáfora de un país en serio.
Bueno, y así como al pasar también, me copé mal con la idea de los bancos de leche humana. Hice una nota, aprovechando que es el mes de la lactancia en todo el mundo, y me enteré que en Córdoba acaban de inaugurar uno, en el hospital público materno neonatal. Vieron que por ahí hacemos las cosas bien. En toda Argentina hay cinco bancos de leche. En Brasil (país de referencia mundial en el tema), hay 200. Miren qué interesante: Red Iberoamericana de Bancos de Leche Humana
Bueno, y con ese picadito fino los dejo por hoy. Ya está gritando mi chancho desde la cama. Ah, me faltó actualizar mi situación itinerante. Pasado mañana parte un tercio de la familia para Sicilia. Nosotros, creo que quince días después. Depende de cómo me la banque!
Buona giornata a tuttiiiiiiiii! (debo fotos)
Emilio está a meses de cumplir los tres. Está hecho un pequeño monstruito endiablado que contesta pícaramente "porque sí", "ya te lo dije", "no hace falta mamá" con tanto tono de suficiencia, pero con ojitos tiernos, que me dan ganas de cachetearlo y besuquearlo al mismo tiempo.
Cuando le preguntan dónde vive, responde: "En Italia y en Morteros". Y si le cuestionan cuál le gusta más, la tiene clara: "Morteros". Cómo no va a ser así. Si se la pasa de joda. Por supuesto, yo casi me largo a llorar pensando en perspectiva en lo que se nos viene.
Le encanta "trabajar", si es porque imitan, eso me llena de orgullo. Se sienta en la computadora y me pide un "Guorddd" (Word!), "iuchubbbb" o "scaippp" (no hace falta que traduzca tontamente, no?). Digamos que ya vamos para el lado de los tomates con el tema laburo con las últimas opciones. Y el colmo fue cuando el otro día, mirando la pantalla, me dijo medio desolado "sabés qué pasa, me faltan contaccctos". Contactos! Contactos dijiste??? De dónde sacó eso??? del msn??? ah, del scaippp también puede ser, je.
A veces me dan ganas de esconderme mil metros bajo tierra, porque la sinceridad de los chicos es apabullante. Y la capacidad de observación de mi hijo me supera, justo a mí que soy re despistada. Él observa demasiado a las personas, de pies a cabeza. Y después zampa su conclusión, así, muy fresco. Hablando de fresco, fuimos a Chile hace un par de semanas. A visitar a un amigo de Pablo que vive allá, casado con una chica chilena. Muy dulce, muy tranqui, y muy chilena. Para él, acostumbrado a la extroversión siciliana, más la familia gritona y exagerada, y los amigotes argentinos siempre exaltados que lo rodean, le habrán resultado un poco extraños sus modos tan modosos. Después de estudiarla un día entero, la miró a la cara y le dijo: "¿por qué hablás así, vó, como una rana?"......... ahhhh, qué divino, claro, porque no está acostumbrado a tu acento!! El día después, nueva observación, clavó nuevamente mirada a los ojos, y largó: "¿Por qué tás siempre enojada, vó? ¡Abrí los ojos!"....... abrí los ojos!!! qué habrá querido decir!! le habrá visto el ceño demasiado fruncido??? Aparte de todo eso, muy lindo Chile, muy lindo Santiago, así como a años luz de nosotros, qué quieren que les diga. Ya que lo adoren tanto a Bielsa me hermana a ellos, y es como una metáfora de un país en serio.
Bueno, y así como al pasar también, me copé mal con la idea de los bancos de leche humana. Hice una nota, aprovechando que es el mes de la lactancia en todo el mundo, y me enteré que en Córdoba acaban de inaugurar uno, en el hospital público materno neonatal. Vieron que por ahí hacemos las cosas bien. En toda Argentina hay cinco bancos de leche. En Brasil (país de referencia mundial en el tema), hay 200. Miren qué interesante: Red Iberoamericana de Bancos de Leche Humana
Bueno, y con ese picadito fino los dejo por hoy. Ya está gritando mi chancho desde la cama. Ah, me faltó actualizar mi situación itinerante. Pasado mañana parte un tercio de la familia para Sicilia. Nosotros, creo que quince días después. Depende de cómo me la banque!
Buona giornata a tuttiiiiiiiii! (debo fotos)
domingo, 1 de agosto de 2010
Y comieron perdices...
Entre tantos acontecimientos que revolucionan mi vida por estos días, mi mamá y mi suegro decidieron oficializar. Ayer tuvimos casamiento por civil, bendición de anillos en el patio de casa y gran comilona familiar. Llenos de amor y felicidad los novios, cuatro hijos por un lado, tres hijos por el otro, una nuera y un yerno (y yo cuento como media hija y media nuera, ¿en qué lugar de la foto me pongo?), un nieto y otro por venir... lluvia de arroz y de otros cereales en sus cabezas, muchas sonrisas y lágrimas, regalos por doquier, el cariño incondicional de los amigos, y tantas demostraciones de afecto por todos lados. Incluso de los cuñados de sus anteriores matrimonios.
Mi familia es un gran lío, pero un hermoso lío lleno de amor.
Estoy orgullosa.
Mi familia es un gran lío, pero un hermoso lío lleno de amor.
Estoy orgullosa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





