viernes, 26 de febrero de 2010

Tonta justificación

Juro que extraño mucho escribir aquí, juro que los extraño!!!
Estoy en un momento de transición, no sé bien hacia qué, pero seguramente es algo positivo. Trabajando mucho mucho, que apenas me deja tiempo para leer blogs, y ni siquiera comentar... y menos escribir acá.
Pero nada, feliz, feliz. Súper feliz. Y eso es lo importante.
Emilio está tan grande, tan lindo, tan activo, y tan hablador, que casi que me dan ganas de llorar cada vez que abre la boca.
Y como si todo esto fuera poco, Pablo va derechito a ganar el campeonato.
No sé, quiero pensar que algo habré hecho para merecer todo esto. Ja.
Aquí dejo algunas fotitos, como para que no "lo" extrañen tanto... (todavía tiene que decidir qué deporte le gusta más!)




miércoles, 3 de febrero de 2010

Cosas de estos días

- mi abuelo tiene facebook, es un genio.
- emilio dice "ecco!" cuando pierde y encuentra la tapita de la fibra.
- y pinta adentro de las líneas de los dibujos!
- mi amiga C. ya me confirmó que me viene a visitar con su flia (marido y nena de tres años)! Todavía no lo puedo creer, por ella y por nosotros!
- tengo tendinitis de tanto tipear
- aunque me encanta estar tan cansada por este trabajo que buscaba hace tiempo
- pero a veces no me reconozco en este "no estar" para esas cosas que son tan importantes para mí: hacer una torta, cocinar, invitar amigos a cena, hacerle un cafecito a pablo, salir todos los días con emi al tobogán, llamar por skype a mi mamá, a mis hermanas, a mi gente querida, responder mails, mantener contacto virtual con toda la gente que quiero, charlar con mi vecina todo lo que quisiera, bajar fotos, subirlas a flickr, mandarlas por mail, compartir el crecimiento de mi hijo...
- y a la vez te das cuenta también del tipo de hombre que tenés al lado, de su grandeza, de su generosidad, del padre increíble que es, de las toneladas de platos que es capaz de lavar, de la cantidad de veces que va al súper y vuelve con las bolsas re cargadas, solo, y con las cosas que vos querías que compre; y de las veces que cocina tan rico, que casi que deseás no tener que volver a hacerlo vos, y de cuando vuelve con unas zapatillas re lindas "porque entré al negocio pensando en encontrar algo para vos, no para mí"; y hasta te perdona cuando llega de vuelta un paquete de madrid, porque enviaste dos kilos de parmiggiano a tus amigos y te olvidaste de poner la dirección de la casa!

domingo, 10 de enero de 2010

Mares

Los días de la Navidad aquí en Italia transcurren así, guardados, junto a la familia, se juega a la tómbola, al póker, o a los juegos de carta que se prefieran, se come mucho, se olvidan ciertos protocolos. Por ejemplo, el que impide que un director técnico tenga una relación estrecha con un jugador -como es nuestro caso- o un jefe con un empleado, digamos. Eso para los que son demasiado formales. O prejuiciosos.
Lo cierto es que nosotros nos las ingeniamos para encontrar invitaciones que nos hagan huir de esa sensación de orfandad que sobrevienen en las fiestas. La nochebuena y la navidad la pasamos en Patti, con una familia más que generosa, y dormimos en una casa que tiene esta vista.



El 26, que aquí es Santo Stefano y no sé por qué se sigue de ocio y de comilona y de reunión familiar y de guardado y de tómbola y de póker, fuimos a la casa del director técnico del equipo de Pablo. A romper protocolos y a disfrutar de una casa absolutamente increíble. Que te dan ganas de tener una casa. Una carencia que yo suelo no sentir. Pero miren lo que es esta vista. Imaginen un comedor con un inmenso ventanal y el fuego encendido en el hogar.




Ahhhh, la Sicilia tiene "unos" mares!!! Y eso que recién estoy empezando a explorar!

jueves, 7 de enero de 2010

Delicias de la web

Dos sitios que encontré saltando de blog en blog, de web en web.
A mí me alegraron el día:

Things we forget (anotar las obviedades, por más obvias que parezcan!)

The oat meal
(vean el del gato, el de la cerveza, el de las palabras mal escritas!)

sí, están en english.

Y ya que estoy, me voy con un papelito robado.

sábado, 2 de enero de 2010

La calma

A fines de 2008 creo yo haber estado atravesando algún tipo de crisis interna, qué sé yo, alguna de tantas. Vengo pensando esto desde que empezó diciembre, cuando me pongo a comparar aquel mes, la turbulencia de aquellos días, con la calma de estos. Esta vida gitana no es fácil, ya me queda cómoda la excusa, pero es la realidad. Y yo, creo como todos, necesito desesperadamente tener puntos de referencia, amigos, familia o pseudo familia, gente, gente con la que contar de verdad. Bué, aunque no sé si la crisis venía exactamente por ese lado, pero era como si tuviera hormigas en el culo. Necesitaba desesperadamente moverme, hacer cosas nuevas, escapar, huir... no sé bien de qué ni por qué.
Por ejemplo, ahora casi que me vienen escalofríos cuando pienso que me lancé como una loca a aquel mini viaje en París sola, con la mamá de una amiga (y Emilio), y después vino el súper micro mini maxi tour hasta Mónaco y Niza con paradas intermedias en Firenze y Génova para las fiestas. Con un nene de un año y meses... que de paso vivía enfermo.
No sé si habré quedado saturada de tanto mini tour el año pasado (o la temporada basquetbolística pasada, para ser más precisos), que se completó con innumerables visitas a Pompeya, varias a la Costa Amalfitana, Nápoles y sus pesebres, Roma varias veces, visita de muchos amigos, madre, suegro y amigos, luego viaje a Cerdeña, y concluyó con Madrid y Alicante, que ahora en este fin de año 2009 y comienzo de 2010 estoy disfrutanto mucho del sedentarismo, de lo bien que se la pasa Emilio en su nuevo hogar, de un poco de serenidad "ritrovata".
Quizá sea que este lugar tiene tanto de bello, de turístico, o simplemente "me gusta". Quizá sea sencillamente yo, que me estoy encontrando, que me empiezo a gustar, que me empiezo a querer más, que me siento reconciliada conmigo misma como mamá, como esposa, como dueña de esta vida; transición que no fue fácil. Y también el trabajo, que en diciembre llegó mucho, cargado y variadito, con cosas nuevas para descubrir y sentir que muchos esfuerzos valieron la pena.
Así empieza el 2010. Tranquilito, tranquilito. Pero feliz.
Espero, es mi deseo de corazón para este año que comienza, que todos y cada uno de ustedes puedan encontrar la serenidad y la plenitud en "ese" lugar del mundo y de la vida en el que estén plantados.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Navidad, navidad!

Acabo de hacerle un videíto que en algún momento reduciré de tamaño, editaré y subiré a Youtube, es mi hijo diciendo chicho bellllo, chicho bellllllo... stelllllla, fiorellllllllla, y dos minutitos de conversación adorable con esa cosita que me tiene loca, qué quieren que les diga. Y encima es navidad y estoy más entusiasmada que él, más ansiosa que él, ya le hice abrir varios regalos antes, y si sigue así se va a quedar sin nada para que le entregue Papá Noel!
Compré cerezas patagónicas a un precio irrisorio, pero no importa, es para adornar un cheese cake que va a ser mi dulce aporte a la gente tan buena onda que nos invita a pasar estas fiestas tan familiares, a nosotros, los exiliados, digamos. También un plato grande rojo brillante, y tortera desmontable. Porque no tenía. Tengo todavía gran parte de mis pertenencias en mi hogar del año pasado, sí, aunque no lo crean.
Y estos días son así, poco trabajo, lo mínimo y necesario, mucho tiempo para disfrutar de Emi y de Pablo, para comprar regalitos, para pasear, para descansar y respirar mucha atmósfera navideña. Que total la ola polar ya pasó por aquí por la Sicilia, y ahora el scirocco nos trajo 20 grados!!! no me envidien!! y un sol radiante, y el mar que casi se tranquilizó.
Y sí, la nostalgia es casi inevitable, pero este año se cuela en forma de alegría, de recuerdo feliz, de desear estar allá, pero de no sufrir. Tengo mucho para estar contenta, así que esto es lo que prevalece!
Mis mejores deseos para todos ustedes, lectores de este blog gitano! Gracias por tanta y tan buena compañía, siempre.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Dos y dos


Emilio está grande... dos años y dos meses. Cuando cumplió dos años planeta mamá se encargó de hacerme caer de la nube con un mail en el que decía, a grandes líneas, o más bien literalmente, que mi hijo ya dejaba de ser un bebé, para pasar a ser un niño. Que en este año completaría varios hitos importantes: dejar el chupete, la mamadera y el pañal, entre otras cosas. Quise empezar por lo último, compré una pelela hermosa, con cara de pato con un pico que suena, pero por supuesto, la usa de moto, le salta arriba, me toma el pelo. Pero de hacer pis o caca ahí, mejor ni hablemos. Pero no me desespera. Ya lo hará, cuando esté listo.
En estos dos meses que estamos aquí, será el aire de mar, será la pasta italiana, el aceite de oliva y el parmiggiano... no sé... para mí es como si hubiera crecido dos kilómetros! Está tan alto y por primera vez no lo veo menudito. Cuando lo levanto y me veo al espejo me siento ridícula, alzando una cosa tan larga y grandota, pero enseguida se me acurruca y parece de nuevo un bebé.
Nos dice mamía y papío, me hace reír mucho. No sé de dónde sacó eso.
Se pone a hablar solo por los rincones, elabora discursos en su media lengua que me hacen reír sola mientras lavo los platos o trabajo en la computadora. El otro día miraba su chupete y decía muy dulce: "noooo caqueca (francesca), no, chupete de emiiio, noooo... no se pede, no se pedeee... queré comprrraarrrr???". Para él todos los bebés y nenes chiquitos son francesca, la hija de una amiga, en la que descubrió cómo los bebés toman la teta, entonces ella está siempre presente, sobre todo cuando se trata de cagar a pedos a alguien.
O si no, reproduce lo que le dicen en el jardín cuando me voy, mitad en italiano, mitad en español... "no tore emiiio (no llores), no toreee bimbi (nenes), ya viene a mammaaa, ya viene mammma".
De a poquito está incorporando palabras en italiano, pero él habla todo en español, y me gusta que sea así. Dice "tívolo" (scivolo, tobogán), "palllla" (palla, pelota), "bimbi", "canestro" (doble en el básquet!)... y el otro día mientras le preparaba una sopita y le decía "emilio, vamos a tomar la sopita, qué rico, qué rico!"... me mira con ojitos entre tímidos y pícaros y me dice "menetrra"... lo miré un rato hasta que me cayó la ficha: MINESTRA!!! sopa en italiano! jajaja! eso se lo deben ofrecer seguido en el jardincito (aunque casi nunca almuerza ahí).
Me prometí a mí misma, y lo hago también aquí frente a ustedes, venir rápido a escribir cada vez que descubra estas cosas, porque sé que me estoy olvidando la mitad, y el otro día me descubrí olvidando completamente algo que me había hecho reír mucho a la tarde... se lo quise contar a Pablo a la noche, y fiuuuuu, habíase evaporado de mi mente. NO PUEDE SERRRR! Los treinta están haciendo estragos.