viernes, 17 de septiembre de 2010

casi una vida normal

Ayer Emi empezó el jardín de tres. Todavía no los tiene, un mes y ya sí. Pero entra ya en la salita, una salita en la que están todos juntos: nenes de tres, cuatro y cinco años. Es la escuela estatal, pública, y estoy muy contenta de que vaya ahí (a pesar de que casi me peleo con Pablo porque yo había decidido que siga en la del año pasado, que era privada, porque conocía a las maestras, etc, etc, pero bueno, muy en el fondo y aunque no lo diga abiertamente, estoy chocha del cambio). Ayer me desperté 6.30 y no a trabajar, sino de ansiedad. Él a las 7.30 ya estaba arriba también, y antes de las 8.30 estábamos afuera de la escuela en medio de esa muchedumbre de niños bronceados, madres chillonas, algún extranjero con saco a pesar de los 30 grados, conocidos, amigos, mucha buena onda. Los infaltables llantos, que sé que se disipan apenas pego la media vuelta, cierro la puerta y hago 100 metros con el corazón estrujado. Lo sé, pero inevitablemente sufro. Hoy nos levantamos un poquitín más tarde, llegamos casi a las nueve, pero todavía es todo muy relajado, así que bueno, zafamos. Más llantos y reclamos y quedate al lado mío, y por favor no te muevas, pero cuando al mediodía lo fui a buscar tenía una sonrisa de oreja a oreja, y eso me lo dice todo.
Comimos pasta con brócoli muy rapidito, me había pasado la mañana haciendo buenas nuevas migas con la argentina mujer de otro jugador, que me recuerda tanto a mi amiga platense Loli (ella también es de La Plata), y me cae tan simpática que creo que sí, que vamos por buen camino. Y después del almuerzo, al mar. Treintayún grados. Sol, mar y calor y charla de nuevo con Silvia, la platense, y juegos con los dos hombrecitos que tiene por hijos (los ídolos del mío, claro, obvio). Y así nomás, después de una buena ducha rápida, todos a mini básquet a las cuatro y media de la tarde. La felicidad que tenía mi hijo era indescriptible. Todos esos nenes haciendo la cosa que a él más le gusta en el universo: picar la pelota y tirar al aro. Como su papá. Se sentía tan grande que me saludaba desde la cancha y me decía "chau, hija" (ése es un juego tonto que hacemos a veces, que yo soy la hija y él el papá).
Ahora, como pueden imaginar, duerme como un angelito destruido.
Yo estoy casi como feliz con esta vida que roza lo normal.
La semana que viene vamos con Silvia al médico a controlar mi situación reproductora, y ya me tiro de cabeza a por el segundo. Tengo demasiadas ganas. Y ella se lanza a la odisea del tercero. Nosotros también, como Vale en aquella del norte, me parece que vamos a poblar la isla de argentinitos!

martes, 7 de septiembre de 2010

Retomando la vida itinerante...

Y claro, se acabó el receso, se acabó la pausa, y aquí me tienen, arremetiendo con el blog. Se nota que aquí, en el exilio, se me hace vital. Ustedes sabrán entenderme.
Llegué el domingo a la medianoche a Sicilia, y por supuesto que toda esa sensación como de caer al vacío de cada nuevo año fue un poquito mitigada por volver a la misma ciudad, que Emilio reconozca las calles cuando nos íbamos acercando a casa, y que quiera jugar en su habitación, y que le haga fiesta a cada uno de los juguetes que habíamos guardado y que Pablo había preparado con tanto amor. Claro que sí, no puedo ser ingrata. Pero estuvo, estuvo esa sensación de quién me manda otra vez acá, quién me manda al destierro de nuevo. Sé que es pasajero, ya de a poquito le voy agarrando la mano a todo esto de nuevo. Pero hasta a ser muy hija me acostumbré demasiado rápido. Y ahora juro que veo el piso blanco pulido este que no hay con qué darle, que se cae una gota y ya está, un pelo y sonamos, y casi que me agarra un ataque de pánico.
Pero ésta soy yo, ésta es nuestra vida, ésta es mi familia y mi realidad, así que nada, a meterle el pecho, a poner los pies sobre la tierra, y a aguantarme, muchachas y muchachos, que el blog siempre supo devolverme la cordura.

martes, 31 de agosto de 2010

Fotos, actualización que os debía!

Su amor incondicional por los animalitos...

Las mujeres lo hacen sufrir desde chiquito...

Menos mal que siempre se puede volver a los brazos de mamá...

Y relajarnos frente a un espejo de agua (attenti al lago de mi pueblo!)

Galletitas para el nene, los patos y el flamenco...


Mi foto preferida de estos últimos tiempos.

jueves, 12 de agosto de 2010

Como para no olvidarme

Apuntes al pasar, porque sí, porque a veces me cuestiono si no será que definitivamente tengo las neuronas dormidas, así como intoxicada de tanto asado y vino (bueno, vino de vez en cuando, más asado que vino).
Emilio está a meses de cumplir los tres. Está hecho un pequeño monstruito endiablado que contesta pícaramente "porque sí", "ya te lo dije", "no hace falta mamá" con tanto tono de suficiencia, pero con ojitos tiernos, que me dan ganas de cachetearlo y besuquearlo al mismo tiempo.
Cuando le preguntan dónde vive, responde: "En Italia y en Morteros". Y si le cuestionan cuál le gusta más, la tiene clara: "Morteros". Cómo no va a ser así. Si se la pasa de joda. Por supuesto, yo casi me largo a llorar pensando en perspectiva en lo que se nos viene.
Le encanta "trabajar", si es porque imitan, eso me llena de orgullo. Se sienta en la computadora y me pide un "Guorddd" (Word!), "iuchubbbb" o "scaippp" (no hace falta que traduzca tontamente, no?). Digamos que ya vamos para el lado de los tomates con el tema laburo con las últimas opciones. Y el colmo fue cuando el otro día, mirando la pantalla, me dijo medio desolado "sabés qué pasa, me faltan contaccctos". Contactos! Contactos dijiste??? De dónde sacó eso??? del msn??? ah, del scaippp también puede ser, je.
A veces me dan ganas de esconderme mil metros bajo tierra, porque la sinceridad de los chicos es apabullante. Y la capacidad de observación de mi hijo me supera, justo a mí que soy re despistada. Él observa demasiado a las personas, de pies a cabeza. Y después zampa su conclusión, así, muy fresco. Hablando de fresco, fuimos a Chile hace un par de semanas. A visitar a un amigo de Pablo que vive allá, casado con una chica chilena. Muy dulce, muy tranqui, y muy chilena. Para él, acostumbrado a la extroversión siciliana, más la familia gritona y exagerada, y los amigotes argentinos siempre exaltados que lo rodean, le habrán resultado un poco extraños sus modos tan modosos. Después de estudiarla un día entero, la miró a la cara y le dijo: "¿por qué hablás así, vó, como una rana?"......... ahhhh, qué divino, claro, porque no está acostumbrado a tu acento!! El día después, nueva observación, clavó nuevamente mirada a los ojos, y largó: "¿Por qué tás siempre enojada, vó? ¡Abrí los ojos!"....... abrí los ojos!!! qué habrá querido decir!! le habrá visto el ceño demasiado fruncido??? Aparte de todo eso, muy lindo Chile, muy lindo Santiago, así como a años luz de nosotros, qué quieren que les diga. Ya que lo adoren tanto a Bielsa me hermana a ellos, y es como una metáfora de un país en serio.
Bueno, y así como al pasar también, me copé mal con la idea de los bancos de leche humana. Hice una nota, aprovechando que es el mes de la lactancia en todo el mundo, y me enteré que en Córdoba acaban de inaugurar uno, en el hospital público materno neonatal. Vieron que por ahí hacemos las cosas bien. En toda Argentina hay cinco bancos de leche. En Brasil (país de referencia mundial en el tema), hay 200. Miren qué interesante: Red Iberoamericana de Bancos de Leche Humana

Bueno, y con ese picadito fino los dejo por hoy. Ya está gritando mi chancho desde la cama. Ah, me faltó actualizar mi situación itinerante. Pasado mañana parte un tercio de la familia para Sicilia. Nosotros, creo que quince días después. Depende de cómo me la banque!

Buona giornata a tuttiiiiiiiii! (debo fotos)

domingo, 1 de agosto de 2010

Y comieron perdices...

Entre tantos acontecimientos que revolucionan mi vida por estos días, mi mamá y mi suegro decidieron oficializar. Ayer tuvimos casamiento por civil, bendición de anillos en el patio de casa y gran comilona familiar. Llenos de amor y felicidad los novios, cuatro hijos por un lado, tres hijos por el otro, una nuera y un yerno (y yo cuento como media hija y media nuera, ¿en qué lugar de la foto me pongo?), un nieto y otro por venir... lluvia de arroz y de otros cereales en sus cabezas, muchas sonrisas y lágrimas, regalos por doquier, el cariño incondicional de los amigos, y tantas demostraciones de afecto por todos lados. Incluso de los cuñados de sus anteriores matrimonios.
Mi familia es un gran lío, pero un hermoso lío lleno de amor.
Estoy orgullosa.

jueves, 8 de julio de 2010

¿Es posible...

...que yo, cada vez que venga a Argentina, me estrese tanto, pero tanto, tanto?

Creo que me he desacostumbrado a esto de la argentinidad al palo. ¿Puede uno desociabilizarse tanto? Nunca pensé que me iba a hacer cuasi huraña.

Pasa, ya lo sé, por aprender a decir NO.
Algo que definitivamente NO ME SALE.

lunes, 5 de julio de 2010

Por aquí ando

Es bastante vergonzoso lo desaparecida que estoy, pero sigo viva. Es difícil hacerse momentos para escribir cuando hay tanta gente que deseo ver, abrazar, charlar mate de por medio; cuando hay partidos de tenis y de canasta (sí, volvimos al ruedo las viejas chismosas), cuando hay viajes a Córdoba con paradas en pueblos intermedios para ver la casa de esa amiga a la que se lo venís prometiendo desde hace tres años; hermanos que van y vienen; cenas, asados y fiestas; recibidas y nacimientos y embarazos y cumpleañitos, y cine para grandes y para chicos (ayer vi Toy Story 3, primer intento cinéfilo con el retoño, durmió toda la función y yo me reí y lloré como una niña!).
Mucha vida.
De a poco estoy volviendo, gracias por bancar!