miércoles, 1 de abril de 2009

Triste

Hoy me levanté y puse el sky tg 24, y mientras pasaban las imágenes del enésimo secuestro de la camorra, iba leyendo distraída los títulos que corren abajo, esos que ponen tal vez, para los que se aburren de ver siempre las mismas noticias. Apenas veo "argentina" paro las antenitas, y las letras iban apareciendo de a una... é morto l'ex presidente (menem? será menem? será un mostro de la dictadura? quién queda?). Y no, era él, era Alfonsín. Pero noooooooo, cómo puede ser. Y sí, era. Era él. Como bien dijo Mafalda, el único capaz de enseñarnos que todo eso que nos enseñan en la escuela "podía" ser verdad. Snif.

11 comentarios:

Betty dijo...

comparto tu tristeza...
mi hijo nació en el 83, en el año de la democracia, de la esperanza y creo que eso se nota en los de su edad.
besos

Cookie dijo...

ayer ya habia leido el diario online y sabia que estaba mal, pero hoy en el recreo de la escuela volvi a mirar el diario y decia que habia fallecido.
Un tipo honesto, da tristeza su fallecimiento.

mardevientos dijo...

y si, si hubiera sido ese que pensaste, tristeza no seria la palabra. Sin embargo.:(

Ronnie dijo...

triste triste triste

Genín dijo...

Cumplió con una transición muy delicada.
Descanse en paz.
Besos y salud

paularincones dijo...

También sentí pena. Un abrazo.

Maguita dijo...

A todos... yo nací a fines del 79, tenía tres años cuando asumió Alfonsín, así que me acuerdo bastante poco. Pero mi tristeza es el adiós a esa forma de hacer política, a la honestidad, a la democracia ante todo, a las esperanzas de un país que no fueron.
Ahora le copio a peri (faginthekitchen.blogspot.com) y les pego abajo una nota de El Pais que me parecio bastante bien.

Maguita dijo...

El héroe que hizo lo que pudo
14/12/2008

Que una sociedad le dé las gracias a un político es un acto casi extravagante, por lo desacostumbrado. No debería ser así porque, si nos libramos de los prejuicios relacionados con la política, deberíamos reconocer que, como dice Hanna Arendt, las pocas y raras ocasiones en las que se ha logrado cambiar algo, ha sido precisamente cuando hombres y mujeres plurales se han asociado para actuar políticamente. Hay políticos que se merecen el agradecimiento de sus conciudadanos y que no son los héroes que les llevaron a la guerra o les exigieron esfuerzos insufribles, sino los del tipo que le gustaban a Romain Roland, héroes que hacen todo lo que pueden. Los argentinos empiezan ahora a darse cuenta de la importancia que tuvo la presidencia de Raúl Alfonsín, cuando, hace 25 años, se hizo cargo de un país que salía arrasado y desmoralizado de ocho años de feroz dictadura militar. En unas circunstancias extremadamente difíciles, Alfonsín hizo todo lo que pudo para defender el sistema democrático y devolver a los ciudadanos su dignidad colectiva.
A Alfonsín se le ha reprochado que dejara al país sumido en una violenta crisis económica y que aprobara las leyes de Punto Final y Obediencia Debida que permitieron salir indemnes a muchos militares que habían asesinado, violado y torturado.
Pero fue Alfonsín quien sentó en el banquillo a los ex comandantes que integraron las Juntas Militares, y lo hizo cuando todavía estaba incólume la estructura castrense que había sostenido la dictadura. Fue él, y no Menem ni Kirchner, quien envió a la cárcel, con condenas a perpetuidad, a Videla, Masera y Agostí. Alfonsín recibió un país cuya industria había desaparecido y todos los planes de estabilización que intentó fueron boicoteados por muchos de quienes ahora le alaban. La misma CGT que nunca organizó una huelga general durante los ocho años de infamia militar, lanzó nada menos que ocho al presidente democrático.
Saludemos pues el desacostumbrado ejercicio de agradecimiento a un político honesto, una cualidad que nadie ha negado nunca a Alfonsín y que, desafortunadamente, ha estado tan poco presente en alguno de sus sucesores.

tia elsa dijo...

Te juro me impresiono cuanto dolor causo su muerte, me enteré por Franco entra y me dice "murió Alfonsin" triste, mi vieja igual lagrimeando, mi prima quevino de visita idem, muchos pero muchos blogs lamentando su desaparición, y yo? y yo también, aunque reconozo que soy un poco dura, me acuerdo de lo bueno pero también de lo malo, no idealizo a la distancia, aunque sé que fue un buen hombre y eso en política es mucho decir, besos tía Elsa.

Malen dijo...

Yo también ando triste, y qué increible esa nota, no? Ahora, qué impresion haberlo vivido como vos, pasar de uno al otro asi.
Te mando un besote grande

Úrsula dijo...

Político honesto: nada más cierto que estas dos palabritas y juntas para definirlo. Creo que la respuesta de la gente, masiva y espontánea, habla no tan solo de cariño y reconocimiento al ex presidente sino también de un deseo profundo de ver valores similares (no digo iguales) en los dirigentes actuales. (Espero que esto sea el despertar de algo bueno en la sociedad argentina). Saludos!!